Sumar acaba de registrar en el Congreso la reforma que permitirá el uso del gallego, catalán y euskera en todos los actos de la actividad parlamentaria de diputadas y diputados. La intención es que puedan usarse ya estas lenguas durante la investidura de Feijóo, el 26 y 27 de septiembre.
La propuesta de reforma del reglamento para el uso de lenguas cooficiales en el Congreso, firmada también junto con PSOE, Bildu, PNV, ERC y BNG, fue planteada por Sumar desde el 2 de agosto para que «la Cámara sea un reflejo de la plurinacionalidad del Estado y respete el plurilingüismo que ampara la Constitución», argumentan desde la coalición de izquierdas.
La reforma previsiblemente se debatirá en Pleno entre el 19 y el 21 de septiembre. Mientras, se utilizarán las lenguas oficiales de acuerdo con la Resolución transitoria que adopte la Presidencia: autotraducción o distribución previa de texto escrito con traducción.
Como planteó Sumar, la propuesta recoge como un derecho de diputados y diputadas intervenir en cualquiera de las lenguas que tengan carácter de oficial en alguna Comunidad Autónoma, de acuerdo con la Constitución y el correspondiente Estatuto de Autonomía. Este derecho se extiende a todos los ámbitos de la actividad parlamentaria, tanto intervenciones orales como presentación de escritos.
Para ello, el Congreso dispondrá, entre sus medios personales y materiales, de servicios de traducción e interpretación de todas las lenguas que tengan el carácter de oficial y se estable un período de transición para adaptar los servicios de la Cámara que no superará los seis meses.
Además, la reforma prevé un plazo de seis meses para disponer de los medios necesarios para tramitar los escritos presentados en alguna lengua oficial distinta al castellano. Durante este periodo, los diputados y diputadas que presenten sus escritos en una lengua oficial que no sea el castellano, deberán acompañar la traducción en dicha lengua.
Asimismo, en el Diario de Sesiones se reproducirán íntegramente todas las intervenciones y acuerdos adoptados en las sesiones plenarias, la Diputación Permanente y las comisiones, tanto en la lengua en la que se hubiesen pronunciado, como en castellano.
Por último, en la propuesta de reforma también se agregó la disposición exigida por Sumar para acometer, en el plazo más breve posible, una revisión íntegra del texto del Reglamento del Congreso para adecuarlo al lenguaje inclusivo de género.







