Que el gobierno británico siempre se ha preocupado en mayor o menor medida de poner ciertos límites al cine que se podía visionar en sus salas, no es sorprendente. Es algo que se ha regulado en prácticamente la totalidad de los países a nivel mundial. Así, en los inicios del siglo XX veía la luz la BBFC (Brittish Board Film Classification), organismo encargado de regular, clasificar y en algunos casos prohibir las películas en las salas de cine.
Esto funcionó bien hasta que por obra y gracia de la tecnología se popularizan los aparatos de VHS caseros y los videoclubs florecen por doquier con un público ansioso de visionar en la privacidad del hogar las películas de nueva creación que, tras pasar por salas estaban listas para alquilarse a nivel doméstico.
Al no considerarse los vídeos películas como tal sino “productos audiovisuales” se crea un vacío legal y la BBFC ve restringida su competencia en este mercado, de modo que incluso una película censurada para cine podía perfectamente alquilarse sin restricciones de ningún tipo.
LA CAZA DE BRUJAS DE MARY WHITEHOUSE
En los 60 había surgido en Gran Bretaña la National Viewer´s and Listenner´s Association, capitaneada por la profesora de arte Mary Whitehouse. Este colectivo nace de la preocupación de que las nuevas generaciones pudieran ser “pervertidas” por el contenido audiovisual ofensivo. ¿Qué entendían ellos por “ofensivo”? Pues por poner ejemplos: la homosexualidad, la violencia, la sexualidad en general o la blasfemia.
La asociación de Mary Whitehouse consiguió atención creciente y el apoyo de Margaret Thatcher (con quien llegó a discutir la prohibición de los juguetes eróticos en su país) y finalmente tuvieron carta blanca del gobierno para hacer y deshacer en la regulación de los vídeos para el mercado doméstico.
Pasarán a la historia como episodios bastante ridículos, las redadas de la policía en los videoclubs incautando arbitrariamente y basándose en el título o partes accesorias de la película, sin ni tan siquiera haberlas visto en muchos casos.
EL EFECTO REBOTE
En su particular redada contra la indecencia, se acuñó el término nasties (repugnantes) para denominar a las películas prohibidas. De hecho, se llegó a hacer un listado de títulos de películas a censurar en el que luego nos detendremos.
Entrar en esta categoría hizo que el interés por estas películas (muchas veces de poca calidad), se redoblara inmediatamente aumentando su fama y el deseo de verlas de una gran parte de la población británica. Las productoras afectadas fueron favorecidas en realidad y ellas mismas usaron como publicidad el haber entrado en tan ignominiosa lista de depravación. De hecho, muchas habrían pasado sin pena ni gloria por los videoclubs si no fuera por este intento tan mal pensado de hacerlas desaparecer…
Del listado completo de 72 películas nasties, hay algunas de incuestionable calidad y que han sido decisivas en la historia del cine de terror actual. He seleccionado las siguientes para quien quiera exponerse al riesgo de la degradación moral que su visionado pueda causar (modo irónico ON):
Posesión infernal (1981) de Sam Reimi
Primera película de este director que mantiene todo el encanto de los efectos especiales “caseros” y que ha sido versionada varias veces. Una pandilla de amigos va a pasar un fin de semana a una casa despertando los demonios que habitan en ella. Un clásico incuestionable.
Bahía de sangre (1971) de Mario Bava
Al final de su carrera como director Mario Bava se la jugó con este giallo ultraviolento donde se suceden 13 muertes en un metraje de 84 minutos. Un slasher que inspiró a toda una nueva generación de directores pero que horrorizó al puritanismo británico.
I spit on your grave (1978) de Meir Zarchi
La película de venganza sexual por excelencia. Una escritora sufre una agresión sexual e intento de asesinato del que acaba sobreviviendo, para ir vengándose con extrema violencia de sus violadores. Una película que, aunque de discutible calidad, abrió un subgénero en sí misma y generó cierta polémica, por su “feminismo” …
Las colinas tienen ojos (1977) de Wes Craven
Wes Craven fue un habitual de la lista, ya que también su película La última casa a la izquierda (1972) tuvo el honor de entrar en la lista de las nasties. En esta película unas personas son cazadas por una familia de caníbales mutantes. Un filme que nos muestra los peligros de salirse de los cauces civilizados en determinadas ocasiones.
Holocausto caníbal (1980) de Ruggero Deodato
Cuatro jóvenes documentalistas se adentran en la selva amazónica, en pleno corazón de América del Sur, para realizar un reportaje sobre las tribus que habitan en esa región, de las que se dice que todavía practican el canibalismo. Debido a la desaparición de los reporteros, dos meses después un grupo de rescate es enviado para averiguar qué ha sido de ellos; lo único que encuentran es el material filmado sobre su terrible fin.
Esta película marcó un hito y la propia productora alimentó el mito de que se trataba de imágenes reales encontradas en la selva. Significó el inicio de un género de falso documental que tiene plena vigencia hoy en día. Se dice incluso que la productora escribió a Mary Whitehouse haciéndose pasar por ciudadanos indignados por su contenido, buscando precisamente entrar en el listado de los video nasties.
En fin, otro capítulo absurdo dentro de la historia del cine y de la historia en general. Si queréis revisar el listado completo aquí lo tenéis:
Lista de xchamox – Video Nasties – Listado completo (72 películas) – FilmAffinity








