“La crisis climática y especulación son dos grandes amenazas para la agricultura reconocibles por la gente. Sin embargo, poco se pone el foco en los cambios en el modelo agrícola que se está propiciando en esta crisis. En tanto la gente sigue encontrando los productos agrícolas en su mercado de abastos, fruterías del barrio o supermercados, no advierte que el qué, el cómo y el dónde está cambiando aceleradamente. Esto es así porque la crisis climática, la especulación y la trampa del comercio internacional están poniendo el sector agrícola en bandeja de plata a la agroindustria y a los fondos de inversión. Se llama ‘uberización’ del campo. Muchas y muchos agricultores y ganaderos, pequeños y medianos productores no están pudiendo aguantar. Esto, unido a la creciente industrialización del campo, está provocando que muchos agricultores pasan de trabajar sus propias tierras a ser empleados de grandes empresas que acaparan las tierras. Es decir, se está dando un proceso de concentración de la tierra en manos de grandes empresas y fondos de inversión mientras se expulsa de las mismas a los pequeños y medianos productores”.
El diputado de IU por Sumar y coordinador de IU Andalucía, Toni Valero, advierte en el artículo La Uberización del campo pone en juego al sector agrícola publicado en eldiario.es, que muchos jóvenes no pueden acceder a la tierra porque la especulación con ella hace que esa tierra acabe en manos de los fondos de inversión.
Cuenta también que en estas semanas no se han recogido los limones en el Valle del Guadalhorce “por sus precios irrisorios, unos 20 céntimos el kilo que se pagaban en origen mientras se vendían en los supermercados a unos 2 euros el kilo. Algo tiene que ver también la trampa del comercio internacional porque a pocos kilómetros del Valle del Guadalhorce se descargan cítricos provenientes de Sudáfrica”.
Frente a esta uberización reivindica la soberanía alimentaria para poder decidir socialmente sobre el qué, el cómo y el dónde se produce, cuestionando la concentración de poder en manos de multinacionales que absorben a los pequeños y medianos agricultores.







