El Gobierno andaluz del PP liderado por Juan Manuel Moreno Bonilla se enfrenta a duras críticas de la oposición por la forma en que está llevando a cabo el despliegue de las energías renovables en la región.
Desde el Grupo Parlamentario Por Andalucía, su portavoz Inmaculada Nieto Castro acusa al presidente de la Junta de «plegarse a los intereses de grandes empresas» multinacionales que quieren instalar plantas fotovoltaicas a gran escala, incluso a través de expropiaciones de tierras fértiles y productivas.
Según Nieto, el Gobierno andaluz habría retirado un mapa inicial que limitaba los suelos aptos para estos proyectos, modificando la ley para que la opinión de los ayuntamientos no fuera vinculante. Esto estaría facilitando el «despliegue masivo» de empresas que llegan a los pueblos ofreciendo comprar las tierras, incluso recurriendo a la expropiación cuando los agricultores se niegan a vender.
La diputada denuncia que se estarían expropiando tierras productivas, con cultivos como olivos centenarios, que dan sustento a miles de familias y generan importantes jornales en los pueblos. «Usted va a matar pueblo entero de Andalucía si no rectifica», le espetó a Moreno Bonilla.
El presidente de la Junta, por su parte, defendió la apuesta por las energías renovables como parte de la lucha contra el cambio climático, asegurando que el Gobierno está desplegando el autoconsumo y exige «el cumplimiento estricto de la normativa» ambiental y territorial. Sin embargo, Nieto le acusó de dar «datos que no se corresponden con la realidad».







