| EL CÓMIC Y LA MEMORIA HISTÓRICA, UNA COMBINACIÓN DE ARTE Y RIGOR HISTÓRICO A partir de enero, en la edición digital de Mundo Obrero aparecerá todos los sábados la crónica de un cómic relacionado con nuestra más reciente memoria histórica. A través de esta sección se pretende presentar una muestra lo más amplia y representativa posible, que a su vez ratifique que el cómic es un vehículo ideal para contarnos lo que pasó y cómo se vivió ese periodo tan siniestro y oscuro que abarca desde la Guerra Civil, el franquismo, el postfranquismo, hasta lo que se denominó la transición democrática. Una sección que también pretende poner en valor un medio como el cómic (denominado 9º arte), históricamente alejado de la tradicional visión más académica y culta, pero que ha demostrado su rigor y su importancia a la hora de abordar un tema tan espinoso y profundo como es el que nos ocupa, y que además poco a poco ha ido entrando en nuestras bibliotecas y nuestras casas, en un proceso que no para de crecer y que sirve para conectar con más lectoras, y sobre todo para acercar este mundo de la memoria histórica a los más jóvenes, y hacerlo de una manera rigurosa históricamente, a la vez que amena y con una gran calidad artística. Por todo esto, os damos la bienvenida a esta nueva sección, que espero que os guste. Un saludo. Casimiro Castaño |
En esta breve crónica, lo primero que destacaría es la falta de acuerdo a la hora de definir lo que es un tebeo, un cómic o una novela gráfica. Las definiciones que reúnen más consenso son las que indican que el cómic son tiras cómicas agrupadas publicadas previamente en la prensa. Ahora bien, en España, la revista de historietas popularmente lo conocemos como tebeo (en honor al popular TBO, que empezó a publicarse en 1917 y cerró definitivamente en 1998), una publicación dirigida fundamentalmente a un público infantil y juvenil; cuando hablamos del cómic nos referimos a una publicación para adultos, más artística y creativa, con temáticas y extensión variable. La novela gráfica va un paso más allá y pretende vincular el cómic con la literatura.
Con Franco, los tebeos, en una sociedad mayoritariamente analfabeta, cumplieron una función propagandista. Se prohibió hablar de la guerra civil y se centraron en la II Guerra Mundial o en el tebeo de aventura
Durante la Guerra Civil, los tebeos, en una sociedad mayoritariamente analfabeta, cumplieron una función propagandista, siendo utilizados de forma más sistemática, con más publicaciones y de mejor calidad, por los militares golpistas, que encontraron en estas publicaciones un recurso publicitario muy importante. En el franquismo la censura prohibió hablar de la guerra civil, pero los tebeos fueron muy abundantes y se centraron en la II Guerra Mundial, siendo la publicación más importante de este género Hazañas Bélicas, también en la guerra de Corea (Zona de Combate), o en el tebeo de aventuras, con un sinfín de títulos como por ejemplo Roberto Alcázar y Pedrín, El Guerrero del Antifaz, editados por Editorial Valenciana. Sin embargo la editorial más conocida e importante por su tamaño fue la Editorial Bruguera, con publicaciones históricas como: Pulgarcito, El Capitán Trueno (cuyo creador fue el militante comunista Víctor Mora, que escribió muchos de sus guiones desde la cárcel), Mortadelo y Filemón, Zipi Zape, y muchos más títulos que poblaron nuestra imaginación durante años y años. Estas dos editoriales dominaban el mercado español del tebeo, pero existían muchas más, por ejemplo las editoriales Forum o Vértice. A esta época corresponden autores tan célebres como Manuel Gago, Silac, Pertegás, Boixcar, José Ortiz, Emili Boix, Cifré, Giner, Peñarroya y una larguísima lista de celebres creadores imposible de reproducir.
Pero de todos ellos quienes más destacaron fueron José Escobar, Francisco Ibáñez y Manuel Vázquez. Escobar es el creador de personajes tan conocidos y entrañables como Zipi y Zape y Carpanta. Funcionario de Correos, depurado en 1939 por sus ideas republicanas y anticlericales, condenado a 6 años de cárcel, de los cuales cumplió 18 meses en la Cárcel Modelo de Barcelona. Sus personajes transmiten una sutil crítica a la situación política, social y económica del país. Ibáñez es el creador de personajes tan reconocidos como Mortadelo y Filemón, 13 la Rue del Percebe, El botones Sacarino y Pepe Gotera. En 1957 entra definitivamente en la Editorial Bruguera y cuando en 1985 decide abandonar la editorial, la misma cierra. Se calcula que a lo largo de su carrera ha vendido más de 100 millones de ejemplares. Manuel Vázquez, autor de entre otros personajes de Las hermanas Gilda, Anacleto agente secreto y El gran Vázquez, una réplica de él mismo.
También existió un importante catálogo de tebeos para chicas, con series muy populares como Claro de Luna, Azucena, Florita y Esther, aunque algunos de ellos estuviesen creados por hombres; estos tebeos transmitían las ideas y valores machistas, con la “armonía doméstica” como telón de fondo.
A finales de los 70 y principios de los 80, desaparecida la censura, el sector se reinventa y aparecen un buen número de revistas para adultos de carácter periódico, más modernas y de calidad
En los 90, el sector entra en una nueva fase, con un cómic más moderno y cercano a la novela gráfica y una nueva generación de dibujantes como Paco Roca, Miguelanxo Prado, Alfonso Zapico, Cristina Durán y muchos más.
Las condiciones de trabajo que las editoriales imponían a sus dibujantes eran de semiesclavitud, trabajando bajo la obligación de cumplir con plazos de entrega abusivos, prácticamente a destajo y muy mal pagados. Esta situación está muy bien recogida en Los Profesionales, de Carlos Giménez, y El invierno del dibujante, de Paco Roca. Pero poco a poco todo el sector del tebeo infantil y juvenil entra en crisis y sus grandes editoriales van desapareciendo, y en la medida que este tipo de publicaciones iban cerrando surgían las publicaciones de los “superhéroes” americanos. A finales de los 70 y principios de los 80, muerto Franco y desaparecida la censura, el sector se reinventa y aparecen un buen número de revistas para adultos de carácter periódico, más modernas y de calidad, entre las que podemos citar a Bésame mucho, Cairo, El Víbora, Totem, 1984 y Madriz, etc; estas nuevas publicaciones cuentan con una nueva generación de grandes dibujantes entre los que destacan Carlos Giménez, Max, Nazario, Daniel Torres, Alfredo Pons, Martí, Gallardo, Miguel Calatayud, Micharmut, Mariscal y Mique Beltrán; además, estas revistas importan historias provenientes del cómic franco-belga y el underground. A su vez, en los 90, como todo evoluciona y se transforma, también estas publicaciones entran en crisis y desaparecen todas, entrando el sector en una nueva fase, con un cómic más moderno y cercano a la novela gráfica, que a su vez tiene al frente a una nueva generación de dibujantes entre entre los que destacan Paco Roca, Miguelanxo Prado, Alfonso Zapico, Cristina Durán, David Aja, David Rubín, Hernández Cava y Bartolomé Seguí, Ana Oncina, Antonio Altarriba, Canales y Guarnido, Ana Penyas, y muchos más.
Hoy nos encontramos con un amplio nicho en el que se publican cómics relacionados con la memoria histórica, de forma que prácticamente todas las editoriales tienen su propia línea especializada
Dentro de lo que representa el mundo del cómic actual, y entre sus géneros, nos encontramos con un amplio nicho en el que se publican cómics relacionados con la memoria histórica, de forma que prácticamente todas las editoriales tienen su propia línea especializada. Empiezan a publicarse nada más morir Franco y su tendencia y número de publicaciones sigue año a año aumentando, como signo del gran interés que este tipo de publicaciones despierta en un público numeroso y su buena salud editorial y de lectores. Como creadores más representativos de este género citaré a Paco Roca, Carlos Giménez y Antonio Hernández Palacios. Dentro de este género, hay publicaciones biográficas, bélicas, con mezcla de fantasía, documental, adaptaciones, novela negra, etc. Es un fenómeno que no para de crecer y del que he hecho una pequeña selección de 8 álbumes como soporte a esta sección, que a mi juicio representan muy bien la variedad y estilos de este género.







