Crisis y dimisiones en el gobierno colombiano

Sin sectarismos, y sin ambigüedades

La renuncia irrevocable de Gloría Inés Ramírez al Ministerio del Trabajo en Colombia, al igual que las renuncias del ministro de Cultura y de la ministra de Medio Ambiente reflejan la profunda crisis que estalló en el gobierno de Gustavo Petro
Presidente de Colombia, Gustavo Petro. Consejo de Ministros del 4 de febrero de 2025 | Foto: Andrea Puentes / presidencia.gov.co
Presidente de Colombia, Gustavo Petro. Consejo de Ministros del 4 de febrero de 2025 | Foto: Andrea Puentes / presidencia.gov.co

El pasado 4 de febrero se realizó en el Palacio de Nariño un Consejo de Ministros que sorpresivamente y en forma totalmente inédita se hizo de cara al país, mediante transmisión televisiva y por diferentes plataformas oficiales.

El largo discurso introductorio del presidente Petro en este Consejo fue una fuerte reprimenda al gabinete ministerial. El presidente reclamó por el alto nivel de incumplimiento en los planes del gobierno y en los compromisos asumidos con las regiones y las comunidades. Señaló que Colombia tenía un presidente revolucionario, pero que el gobierno no lo era. Y llegó a criticar que había ministros que tenían agendas propias y que no cumplían las metas del gobierno por estar metidos en sus futuros proyectos políticos personales. Ante estas críticas, ministras y ministros repostaron defendiendo sus respectivas gestiones. Pero un tema saltó sobre la mesa: la inconformidad por la traída nuevamente al gobierno, y con altas responsabilidades, de Armando Benedetti, un personaje político proveniente de la derecha y cuestionado seriamente por presuntos hechos de corrupción y de violencia de género. Igualmente hubo cuestionamientos muy fuertes al inmenso poder que se le otorga a la recién nombrada ministra de Relaciones Exteriores, Laura Sarabia, proveniente también de la derecha, y que ha ocupado cargos de primer nivel en el gobierno, siendo la mano derecha del presidente. Antes de entrar a la campaña electoral, y al gobierno, Sarabia había sido asistente de Benedetti cuando este fue Senador del centro-derechista partido de la U.

Posterior a la realización del Consejo de Ministros renunciaron la ministra del Medio Ambiente y el de Cultura.

La intervención del presidente Gustavo Petro en el Consejo de Ministros dejó planteado un debate muy profundo que debe encarar la izquierda colombiana agrupada en el Pacto Histórico. El tema de las alianzas. Petro acusó a la izquierda de ser purista, sectaria y de no tener ambición de ganar. (algo muy similar al discurso de Pablo Iglesias en aquellos tiempos de bonanza electoral de Podemos).

Era evidente que las confrontaciones políticas que se dieron en la reunión del Consejo de Ministros generarían consecuencias.

El día 8 de octubre el Comité Ejecutivo Central del Partido Comunista Colombiano expidió una declaración en la que reafirmó su respaldo al presidente Gustavo Petro, y en la que llamó a que fueran escuchadas y respetadas las opiniones de las fuerzas políticas integrantes del Pacto Histórico, recalcando que “el macartismo hacia la izquierda no es un buen consejero en el debate necesario”.

El día domingo 9 el presidente le pidió renuncia protocolaria a todo el gabinete de gobierno con el objetivo de tener las manos libres para una reestructuración a fondo del gobierno. A pocas horas de este hecho, la ministra de Trabajo, la dirigente comunista Gloria Inés Ramírez, una de las ministras estrellas del gabinete, presentó carta de renuncia irrevocable, donde le agradeció al presidente por haberle permitido  haber sido parte de su gobierno, presentó un balance muy general de todos los logros hechos desde el ministerio, que son ampliamente reconocidos, y recordó una afirmación del fallecido líder de la izquierda Carlos Gaviria, quien afirmaba que la izquierda debía trabajar sin sectarismo, pero igualmente sin ambigüedades. Expresó que continuará trabajando desde el campo popular “para fortalecer un proyecto político donde las diferencias nos permitan crecer, sin olvidar nuestra esencia”.

Indudablemente el gobierno del cambio y el Pacto Histórico están en un momento de delicada crisis política, cuando aún no arranca el proceso de constitución del Pacto Histórico como un partido unitario, y cuando empieza a calentarse el ambiente para las elecciones de 2026.

En estos momentos de serias dificultades que deben conllevar a un profundo pero sereno debate sobre las perspectivas y alcances de la unidad de la izquierda y otros sectores políticos, cobra fuerza el llamado unitario del PCC a realizar un “diálogo franco entre gobierno, organizaciones sociales populares y el Pacto Histórico, en una dinámica de movilización, defensa de la vida, ejecución de proyectos y cumplimiento con el pueblo». Las decisiones que tome el presidente Gustavo Petro serán determinantes para la perspectiva de su gobierno y para la construcción del Pacto Histórico como un gran partido unitario que permita la continuidad de los grandes cambios que Colombia ha experimentado con el primer gobierno progresista y popular de toda su historia. Tiempos de debates y de unidad en medio de las diferencias. Un reto histórico.