Enrique Santiago insta al PSOE a concretar el embargo de armas a Israel tras aprobarse su tramitación urgente

El dirigente de Izquierda Unida advierte de que “no sobra tiempo” y exige al Gobierno que respalde un acuerdo amplio para que el embargo sea “efectivo e inmediato”
Concentración de la semana pasada en el exterior del Congreso de apoyo al pueblo palestino y a la proposición de ley aprobada
Concentración de la semana pasada en el exterior del Congreso de apoyo al pueblo palestino y a la proposición de ley aprobada | Foto: Olmo Calvo

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida y secretario general del Partido Comunista de España, Enrique Santiago, ha advertido al PSOE de que la aprobación de la tramitación urgente de la proposición de ley para el embargo de armas a Israel es solo el primer paso. “Resuelto el tipo de tramitación, ahora hay que hablar ya de contenido”, ha reclamado.

Santiago ha instado al grupo socialista a sumarse “cuanto antes al gran acuerdo” que se está gestando desde la izquierda alternativa, junto a formaciones como Sumar, ERC, EH Bildu, BNG y Podemos, para garantizar que la futura ley tenga un impacto “efectivo, inmediato y real”.

El dirigente de IU se mostró satisfecho por haber conseguido el respaldo del PSOE a la tramitación urgente de la propuesta, que fue solicitada por varios grupos del Grupo Plurinacional y aprobada este martes por la Mesa del Congreso. La proposición de ley busca modificar la normativa de 2007 sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso, incorporando la posibilidad de aplicar embargos automáticos a países que vulneren gravemente el derecho internacional humanitario.

“La vida de los palestinos no puede esperar los plazos ordinarios de esta Cámara”, afirmó la portavoz de Sumar, Verónica Martínez Barbero, en una rueda de prensa tras la decisión de la Mesa. Celebró que el PSOE “se esté abriendo cada vez más a apoyar medidas de presión a Israel”, en referencia al voto favorable de los socialistas a la tramitación urgente de la iniciativa.

Pero desde IU advierten que el contenido de la ley será determinante. Santiago recordó que su formación ya presentó en diciembre una propuesta concreta de protocolo para impedir el tránsito por territorio español de buques y aviones cargados de armamento con destino u origen en Israel.

Ante la negativa del PSOE hasta la fecha a incorporar dicho protocolo como norma, Izquierda Unida ha anunciado que convertirá su contenido en una serie de enmiendas que serán presentadas durante el proceso legislativo ya abierto. El plazo para registrar enmiendas es de ocho días.

“No sobra tiempo ni siquiera para una tramitación parlamentaria de urgencia”, ha subrayado Santiago, quien exige que no haya “el más mínimo retraso formal” ni “excusas de contenido” que diluyan el alcance de la ley. Recordó además que el Gobierno ya asumió hace meses el compromiso de no comprar ni vender armamento a Israel, en una decisión acordada en el Consejo de Ministros con carácter vinculante.

Santiago ha insistido en la necesidad de legislar de forma clara y contundente para hacer cumplir ese compromiso. “El genocidio continúa implacable en Palestina. De hecho, el criminal Benjamin Netanyahu anuncia que tomará el control total de Gaza, lo que significa más desplazamientos, terror y limpieza étnica para toda la población palestina”, ha denunciado el portavoz de IU.

Además, ha advertido que si el PSOE no se compromete con medidas concretas, “los máximos responsables del Partido Socialista, también los que están en el Gobierno, no solo quedarán en evidencia, sino que demostrarán en la práctica que su verdadera intención no era aprobar el cambio legal imprescindible para acabar con el genocidio”. La proposición de ley, una vez superado el trámite de urgencia, podría ver acelerado su paso por el Congreso. Los impulsores de la norma confían en construir una mayoría parlamentaria suficiente para que salga adelante sin dilaciones. Mientras tanto, la presión política desde el bloque de izquierdas se intensifica para que el embargo no quede en una declaración simbólica, sino que se traduzca en una política real y vinculante.