El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha exigido este jueves al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, una reacción “contundente” y “acelerada” ante los casos de corrupción que salpican a antiguos dirigentes del PSOE, y que han sido destapados recientemente por un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. El documento forma parte de una investigación judicial abierta contra varios ex cargos socialistas relacionados con adjudicaciones públicas en Navarra.
A su llegada al acto inaugural del 13º Congreso Confederal de CCOO, Maíllo pidió “transparencia, celeridad en la toma de decisiones y contundencia” por parte del Ejecutivo, a fin de recuperar la confianza de una ciudadanía “indignada y enfadada” con estos escándalos. “La legislatura depende de lo que haga el Gobierno a partir de ahora. Hay que convertir la indignación en leyes”, sentenció.
El dirigente de IU defendió la necesidad de aprobar una batería de leyes de regeneración democrática y lucha contra la corrupción que no solo persigan a los corruptos, sino también a los corruptores, y que incluyan mecanismos para la devolución íntegra del dinero público desviado. Estas propuestas están recogidas en un documento con 35 medidas presentado públicamente por Izquierda Unida el pasado lunes.
“Lejos de amilanarse, el Gobierno debe afrontar una aceleración en su actuación política”, insistió Maíllo, quien lamentó que al Ejecutivo “le falta firmeza” y apeló directamente a Sánchez para que actúe. “La gente que no quiere que llegue la derecha y la extrema derecha tiene que ver que el Gobierno actúa, que no se queda paralizado”, añadió.
Sobre el caso concreto del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, y su vinculación con la empresa Servinabar 2000 —que recibió adjudicaciones millonarias del Gobierno de Navarra—, Maíllo fue tajante: “Huele fatal”, afirmó, y reclamó “actuar con contundencia”.
Con esta intervención, Izquierda Unida vuelve a marcar perfil propio dentro del espacio progresista, reclamando al Ejecutivo más determinación y reformas estructurales para garantizar una respuesta política eficaz que blinde la democracia frente a la corrupción.







