El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha subrayado este lunes la importancia de la reunión prevista para mañana entre las distintas formaciones que integran el grupo parlamentario de la izquierda plurinacional, con el objetivo de fijar una hoja de ruta que garantice una respuesta gubernamental “impecable e implacable” frente a la corrupción.
En declaraciones a los medios desde Sevilla, donde participó en un encuentro con el primer ministro de Nepal, Khadga Prasad Sharma Oli, durante la 4ª Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo de Naciones Unidas, Maíllo destacó que por fin se va a producir esta reunión de coordinación. “Afortunadamente, podremos sentarnos entre las organizaciones que compartimos grupo parlamentario y que somos la otra parte del Gobierno para el seguimiento del pacto con el Partido Socialista”, señaló.
El dirigente de IU recalcó que las conclusiones del encuentro deben traducirse en medidas concretas con plazos definidos. “La celeridad en la toma de decisiones es crucial para garantizar la sostenibilidad de una situación política que tiene que liderar el propio Gobierno si quiere hacerse viable”, advirtió.
Maíllo insistió en la voluntad de su organización de mantener la legislatura, pero condicionó esa estabilidad a una respuesta proporcionada. “Tienen que tener claras las dos partes que conformamos el Gobierno que esta legislatura se hace desde una actuación que tenga la misma proporcionalidad que la gravedad del asunto y del momento”, afirmó.
En relación con el caso de corrupción que ha derivado en la entrada en prisión preventiva de Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, Maíllo reconoció que supone “una sacudida obvia que hay que atender”. No obstante, matizó que el Ejecutivo no está afectado directamente por la investigación, y que solo una implicación formal del Partido Socialista como organización o del propio Gobierno alteraría de manera definitiva el escenario político.
El coordinador de IU recalcó que la clave pasa por que el Ejecutivo actúe de inmediato y con determinación. “Este Gobierno sobrevive si actúa ante esta situación con la contundencia y de manera proporcional a la sacudida que está sucediendo”, dijo, y advirtió que debe existir “una calendarización que demuestre que aquí no hay patadas hacia adelante o huidas hacia adelante”.
Maíllo recordó que Izquierda Unida “ya hizo buena parte del trabajo” al registrar hace semanas un paquete de 35 medidas anticorrupción, que incluyen una Ley Anticorrupción para perseguir no solo a los corruptos, sino también a los corruptores. Entre las propuestas destaca la exclusión de empresas y directivos condenados por corrupción de la contratación pública, así como la obligación de devolver íntegramente los beneficios obtenidos de manera ilícita. “Que duela el bolsillo de los corruptos y de los corruptores, y que tenga las consecuencias patrimoniales que deban tener”, recalcó.
La reunión entre las formaciones que integran el espacio plurinacional se produce en un momento especialmente sensible para el Gobierno de coalición y en pleno debate sobre la respuesta institucional frente a la corrupción, en un contexto político marcado por la presión de la derecha y la extrema derecha y por la necesidad de reconectar con sectores sociales que reclaman ejemplaridad.







