Frente al avance del militarismo y el desmantelamiento social, el Foro Europeo 2025 ha reunido en Viena a las fuerzas de izquierda, progresistas y verdes, junto con sindicatos y movimientos populares para construir una alternativa de paz, justicia social y climática en Europa.
Durante tres intensas jornadas, del 31 de octubre al 2 de noviembre, el Foro Europeo volvió a convertirse en el principal espacio de convergencia para quienes trabajamos en resistir la deriva neoliberal y belicista del continente.
Bajo el lema “Por la paz, la justicia social y la justicia climática”, centenares de representantes de partidos, organizaciones sindicales y movimientos sociales hemos debatido en la sede del sindicato austriaco ÖGB sobre las salidas a la crisis europea desde una perspectiva popular y solidaria.
El encuentro fue inaugurado por el presidente del PCE y vicepresidente del Partido de la Izquierda Europea, José Luis Centella, a quien siguieron Günther Hopfgartner, presidente del Partido Comunista de Austria (KPÖ), Heinz Bierbaum, presidente de la Fundación Rosa Luxemburgo y Jeremy Corbyn.
El Foro ha estado atravesado por un hilo común: la necesidad de detener la espiral de guerra y austeridad que amenaza a Europa. Los debates plenarios abordaron la oposición a la iniciativa europea de rearme, la lucha contra los recortes y la defensa de un modelo económico basado en la inversión pública, la redistribución de la riqueza y los derechos sociales.
La Declaración Final, aprobada el domingo, reafirmó el compromiso por una Europa emancipada del dictado financiero y militar. El texto denuncia que las políticas de la Unión Europea continúan subordinadas a los intereses del gran capital, mientras millones de personas padecen pobreza y precariedad. Frente a ello, el Foro reivindica un nuevo modelo económico y social que priorice la justicia fiscal, la gestión pública de los servicios esenciales y la autonomía democrática de los pueblos europeos dentro de un orden mundial multilateral y pacífico.
Uno de los momentos más intensos fue el dedicado a la paz internacional. El Foro rechazó la “lógica de bloques, el rearme y la militarización impulsada por la OTAN y por Trump con su regla del 5 % del PIB en gasto militar”. Las fuerzas participantes defendieron la resolución negociada de los conflictos, incluida la guerra en Ucrania, y expresaron su apoyo a los movimientos pacifistas europeos de cara a la próxima cumbre de la OTAN en 2026. Se subrayó también la urgencia de poner fin al genocidio contra el pueblo palestino, levantar el bloqueo a Gaza y el reconocimiento del Estado de Palestina. El Foro exigió igualmente el fin del bloqueo a Cuba, la salida de las cañonera de EE.UU. del Mar Caribe y la autodeterminación del Sáhara Occidental.
La dimensión ecológica y feminista atravesó el conjunto de los debates. Los participantes coincidieron en que la crisis climática es una amenaza directa a la paz mundial y no puede abordarse desde el extractivismo ni desde un capitalismo “verde” maquillado. Se llamó a una transición energética justa, pública y socialmente inclusiva, y a situar el feminismo como eje de una Europa democrática, libre de violencia machista y desigualdad estructural. “La lucha de las mujeres es inseparable de la lucha por la democracia y la justicia social”, subrayó la Asamblea Feminista.
El cierre del Foro, con la lectura de la declaración conjunta leída por representantes del PCE, Levice y Transform!Europe, fue una afirmación de esperanza: frente a la extrema derecha y a las políticas que alimentan la desafección ciudadana, la izquierda europea apuesta por la unidad de los pueblos, la defensa de la vida, los derechos, la paz y el planeta.
Desde Viena se lanza así un mensaje claro a toda Europa: frente a la guerra y la austeridad, la paz y la justicia social son el verdadero proyecto común.







