La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) ha expresado su apoyo a las movilizaciones convocadas por trabajadores y comités de empresa de las radiotelevisiones públicas autonómicas, integrados en la plataforma RTVs en Lucha. El sindicato denuncia “manipulación informativa, recortes y externalización de programas con contenido informativo que deberían realizar sus plantillas”, una práctica que, a su juicio, compromete la credibilidad y la calidad del servicio público.
En un comunicado fechado el 2 de marzo, la organización advierte de que esta situación supone “un incumplimiento de su obligación de proporcionar a la ciudadanía una información rigurosa, contrastada, plural e imparcial, sin injerencias ni control político”. La FeSP insta a los gobiernos autonómicos a respetar el funcionamiento “democrático y profesional” de los entes públicos.
En el ámbito estatal, la federación critica la reacción del presidente de RTVE ante un informe del Consejo de Informativos que señalaba “sesgo” en los programas Mañaneros 360 y Malas lenguas, producidos por empresas externas. Según la FeSP, en lugar de reunirse con el órgano interno —encargado de velar por la independencia y veracidad de los contenidos— para debatir posibles correcciones, el presidente respondió con un contrainforme aprobado por el Consejo de Administración y “ha criticado y desautorizado al Consejo de Informativos en el Congreso y ante toda la plantilla”, algo que califica de “hecho insólito en los 20 años de existencia de este órgano”.
En el plano internacional, la Junta Ejecutiva Federal exige a Israel que permita la entrada de prensa internacional en la Franja de Gaza, en línea con lo reclamado por la Federación Internacional de Periodistas. Aunque reconoce “la heroica y meritoria labor de las y los periodistas palestinos”, subraya que debe garantizarse plenamente el derecho a la información recogido en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Asimismo, reclama “el fin del asesinato de periodistas en Gaza y el cese inmediato de los bombardeos contra la población civil”.
Al cumplirse cuatro años de la invasión rusa de Ucrania, la FeSP llama a apoyar los centros de seguridad para periodistas en ese país y a colaborar con la campaña impulsada por las federaciones internacional y europea junto al sindicato ucraniano NUJU, con el fin de que los profesionales puedan trabajar “con plenas garantías”.
El comunicado también insta al Gobierno a aplicar con urgencia el Reglamento Europeo sobre Libertad de los Medios (EMFA), ante los retrasos señalados por la UE, y respalda la denuncia del Sindicat de Periodistes de Catalunya contra la Generalitat por un sistema de subvenciones que considera “injusto, discriminatorio y antidemocrático”.







