El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha rechazado este jueves ante el tribunal del caso Kitchen cualquier vinculación con el presunto operativo parapolicial destinado a espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas. Durante su declaración como testigo, Rajoy ha negado tanto conocer la operación como que esta tuviera carácter ilegal, pese a que la Fiscalía solicita penas de hasta 15 años de prisión para responsables del Ministerio del Interior de la época.
El exjefe del Ejecutivo ha sostenido que nunca tuvo conocimiento de una maniobra política para sustraer documentación sensible sobre la financiación irregular del Partido Popular y ha defendido que, en todo caso, se trató de una actuación policial ajustada a derecho. “Ni el ministro ni el presidente del Gobierno están en las operaciones policiales”, ha afirmado, desvinculándose de cualquier responsabilidad en el uso de fondos reservados.
Desmemoria sobre los mensajes con Bárcenas
Rajoy ha asegurado no recordar los mensajes intercambiados con Bárcenas en 2013, en pleno estallido del caso de la caja B, salvo el conocido SMS en el que le pedía “ser fuerte”. Tampoco ha reconocido otros mensajes como el “hacemos lo que podemos”, alegando desconocimiento.
Durante el interrogatorio, la acusación popular ejercida por el PSOE ha intentado profundizar en esa relación, pero varias preguntas fueron rechazadas por el tribunal. La Fiscalía Anticorrupción, por su parte, no formuló ninguna cuestión al expresidente.
Cospedal también alega falta de recuerdo
La exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal ha comparecido a continuación y ha seguido una línea similar, marcada por la falta de memoria sobre hechos clave. Cospedal ha negado recordar conversaciones con el comisario José Manuel Villarejo, pese a la existencia de grabaciones incorporadas a la causa en las que se la escucha hablar de frenar la difusión de los papeles de Bárcenas.
La exdirigente popular ha reconocido reuniones con Villarejo, aunque ha minimizado su relevancia y ha negado haberle encargado trabajos, pese a que en algunas grabaciones se sugieren posibles colaboraciones. También ha incurrido en contradicciones respecto al número de encuentros mantenidos con el comisario.
Zoido niega conocimiento de la operación
El exministro del Interior Juan Ignacio Zoido, que sucedió a Jorge Fernández Díaz en 2016, ha declarado igualmente como testigo y ha asegurado no tener constancia de la existencia de la operación Kitchen ni de prácticas irregulares en el Ministerio durante su mandato.
Zoido ha admitido, sin embargo, que no realizó ninguna auditoría sobre el uso de fondos reservados de la etapa anterior, argumentando que no tenía obligación de hacerlo y que el control de esas partidas corresponde a la Secretaría de Estado de Seguridad.
Fondos reservados y uso de recursos policiales
La investigación judicial ha acreditado que al menos 57.943 euros de fondos reservados fueron destinados en 2013 a este operativo, cuyo objetivo habría sido obstaculizar la investigación sobre la financiación irregular del PP. Además, se movilizó a decenas de agentes policiales para realizar seguimientos a la familia Bárcenas durante meses.
Las declaraciones de los principales testigos han estado marcadas por la negación de responsabilidades y la falta de recuerdo sobre hechos relevantes, en una jornada que refleja la complejidad del caso y las dificultades para esclarecer el alcance político de la denominada operación Kitchen.







