Tres trabajadores fallecieron el pasado miércoles, 4 de noviembre, en un terrible accidente laboral ocurrido en una explotación porcina situada en el término municipal de Pitillas (Navarra). Las tres personas quedaron atrapadas en el interior de una fosa de purines cuya atmósfera presentaba una concentración insuficiente de oxígeno, según la información facilitada por el Gobierno de Navarra.
Las víctimas son tres varones de 61, 37 y 33 años, vecinos del municipio de Caparroso, donde la noticia ha provocado una profunda conmoción. Según las primeras informaciones difundidas por las autoridades, uno de los trabajadores habría caído inicialmente al interior de la fosa de purines. Los otros dos compañeros habrían intentado auxiliarlo, quedando también atrapados en el depósito.
La presencia de una atmósfera con escasez de oxígeno y gases procedentes de los residuos ganaderos habría provocado la asfixia de los tres trabajadores. El suceso vuelve a poner de manifiesto los riesgos asociados a los espacios confinados en las explotaciones ganaderas, especialmente por la posible acumulación de gases tóxicos y la falta de oxígeno. En lo que va de siglo XXI, en todo el territorio español se tienen contabilizadas 16 muertes relacionadas por los pozos de purines.
La muerte de estos tres trabajadores constituye una de las tragedias laborales más graves registradas recientemente en Navarra y vuelve a situar la prevención de riesgos laborales en el centro de la preocupación social y sindical.
Carlos Guzmán (IU) ha considerado «dramático» lo sucedido y ha afirmado que «ni un solo trabajador debería perder la vida en su puesto de trabajo»
Tras conocerse la noticia, la coalición parlamentaria Contigo Navarra-Zurekin Nafarroa ha lamentado la «terrible noticia» y ha mostrado su «apoyo y solidaridad con las familias y amistades de las personas fallecidas». Su portavoz parlamentario, el también coordinador de Izquierda Unida de Navarra (IUN-NEB), Carlos Guzmán, ha considerado «dramático» lo sucedido y ha afirmado que «ni un solo trabajador debería perder la vida en su puesto de trabajo».
Mientras, Comisiones Obreras (CC.OO.) de Navarra ha manifestado su profundo pesar por el fallecimiento de tres trabajadores, considerando que este trágico suceso vuelve a poner de manifiesto «la gravedad del problema» de la siniestralidad laboral en Navarra y la necesidad de adoptar «medidas urgentes» para evitar que se produzcan nuevos accidentes mortales en los centros de trabajo. CC.OO. reclama que se refuercen los protocolos de seguridad, que se mejoren los mecanismos de prevención y que se garantice su aplicación efectiva en todos los sectores productivos.
Navarra es el segundo territorio con mayor índice de incidencia de accidentes laborales, únicamente por detrás de las Islas Baleares. En 2026 se han contabilizado 13 trabajadores muertes
Y todo eso porque la Comunidad Foral se sitúa en 2026 como el segundo territorio con mayor índice de incidencia de accidentes de trabajo, únicamente por detrás de las Islas Baleares. Unido a ese dato, y como recuerda CC.OO., los cuatro grandes sectores económicos —agricultura, industria, construcción y servicios— presentan índices de siniestralidad superiores a las medias estatales, una circunstancia que evidencia la dimensión del problema y la necesidad de intervenir.
Cabe recordar que, en lo que va de año y según fuentes sindicales, 13 personas han perdido la vida en sus puestos de trabajo en esta Comunidad Autónoma.







