Hoy 7 de abril, Día Mundial de la Salud, el Partido Comunista de España (PCE) ha emitido un comunicado denunciando las deficiencias del Sistema Nacional de Salud, gestionado en la mayoría de CC.AA. por gobiernos de las derechas (PP-VOX) que están llevando a cabo un proceso privatizador de la sanidad pública (conciertos, concesiones, externalizaciones, etc.), a través de las famosas políticas de colaboración público-privado, “que en realidad lo único que hacen es curar menos con un mayor coste y de las que sólo se benefician las grandes empresas aseguradoras sanitarias que las gestionan”. Este proceso ha sido posible por la existencia de una legislación estatal como la Ley 15/97 y otras normas legales complementarias que han posibilitado este proceso “por lo que creemos que es necesaria su inmediata derogación”, reclama el Partido Comunista.
Por otra parte, demandan potenciar la atención primaria, que denuncian que está sufriendo un proceso de degradación y para la que exigen medidas urgentes con las que revertir ese proceso, además de dotarla de una financiación de al menos el 25% del presupuesto sanitario que le permita disponer de los medios personales y materiales necesarios. También, apuntan, hay que adaptar la atención primaria a las nuevas necesidades de una población de mayor edad, “en la que la cronicidad cobra especial relevancia, por lo que debe abrirse a nuevos/as profesionales (de rehabilitación, nutrición, óptica, psicología clínica, etc.), otorgando mayor importancia a la prevención y a la promoción de la salud en la población”.
Otra de los puntales a reforzar, según el comunicado del PCE, es el de la salud mental, “víctima de un abandono crónico”, por lo que piden se le confieran los recursos necesarios materiales y de personal con el fin de realizar un cambio en su planteamiento “para que pase de estar basada en la medicalización a hacerlo en la comunidad y en la psicoterapia”.
“Pero de nada sirve todo lo dicho si no cuidamos a quien nos cuida”, incide el comunicado, “el personal sanitario que presenta en la actualidad unas malas condiciones de trabajo, con contratos precarios y temporales y largas jornadas que hacen difícil, sino imposible, conciliar su vida familiar y personal con su vida laboral”.
A la hora de hablar de salud, recuerdan “la importancia que, aún más que el sistema sanitario, tienen los condicionantes sociales sobre nuestra salud, pues las desigualdades sociales del sistema capitalista (vivienda, condiciones laborales, alimentación, etc.) son en muchos casos la causa directa de la aparición de enfermedad. El código postal influye más que el código genético en el riesgo de padecer una enfermedad”.
Por todo esto, desde el PCE apuestan firme y decididamente por una sanidad 100% publica y de calidad, así como por la modificación de los determinantes sociales y medioambientales que inciden directamente en la salud de la población mediante la reducción de la desigualdad social.
“La salud es un derecho no un negocio”, concluyen.







