Husni Abdel Wahed nació en un campo de refugiados en Cisjordania, el 1 de enero de 1960. El pueblo palestino donde residían sus padres fue destruido por Israel antes de ocuparlo. A los siete años la familia tuvo que irse a otro campo de refugiados, esta vez en Jordania. Cursó estudios en Bulgaria, y se licenció en periodismo en Cuba.
Desde el 28 de mayo, en que España reconociera al Estado Palestino, la Misión Diplomática de Palestina en España se convirtió en la Embajada del Estado de Palestina, y él en el Embajador del Estado de Palestina en España. Hasta ese reconocimiento, durante dos años, fue el Representante de la Autoridad Palestina en nuestro país y acreditado como Embajador.
Hicimos esta entrevista en la embajada palestina el 20 de junio, el día mundial de las personas refugiadas. El pueblo palestino sufre un éxodo de 75 años y tiene más de 6 millones de refugiadas y refugiados. Israel quiere más, aspira a vaciar Palestina de palestinos.
Desde el día 20 de junio la situación no ha cambiado. Las víctimas aumentan, y las cifras de muerte, sufrimiento, destrucción, detenciones y desapariciones se incrementan cada día. Israel y sus aliados no mueven pieza y permiten que el genocidio contra la población civil palestina continúe.
GEMA DELGADO: ¿Cuál es la situación actual en la Franja de Gaza? ¿Cuál es el nivel de destrucción física y humana causado por Israel?
HUSNIABDELWAHED: Hoy es el día 258 del comienzo del genocidio y las cifras son alarmantes. Siempre lamento hablar de cifras porque detrás de los números hay vidas, hay seres humanos, familias, amigos, historias, proyectos, planes de vida que se ven interrumpidos por la decisión de un Estado genocida al que se le antoja simplemente perpetrar su colonialismo para dominar nuestro pueblo y nuestro territorio.
“El 82% del total de las construcciones en la Franja de Gaza han sido destruidas total o parcialmente. El objetivo es convertirla en un lugar no apto para la vida humana. Y lo están consiguiendo”
La destrucción es total según Naciones Unidas. Prácticamente el 82% del total de las construcciones en la Franja de Gaza han sido destruidas total o parcialmente; y aquellas destruidas parcialmente no son aptas para la vida humana.
De las 563 escuelas que había, 516 han sido destruidas y las demás están siendo utilizadas como lugar de refugio de los desplazados forzosamente de sus hogares. Las 12 universidades que había en la Franja de Gaza han sido destruidas totalmente. De los 36 hospitales que había, 33 han sido destruidos totalmente y quedan 3 funcionando de una forma muy precaria y con escasos recursos que prácticamente no dan abasto para poder atender las necesidades mínimas. Hasta las iglesias y las mezquitas han sido destruidas.
Los centros gubernamentales, e incluso las sedes de los organismos internacionales, también han sido destruidos. Ayer destruyeron las instalaciones del paso fronterizo de Rafah. El objetivo, como anunció el primer ministro israelí desde el primer momento, es hacer de la Franja de Gaza un lugar no apto para la vida humana. Y lo están consiguiendo. Los informes de los organismos especializados afirman que hoy la Franja de Gaza no es apta para la vida humana.
Ayer mismo se publicó un informe según el cual hay 39 millones de toneladas de escombros en la franja de Gaza; sí se llevara a cabo un proceso de limpieza de esos escombros, con un promedio de 100 camiones diarios, se requieren 10 años enteros para su limpieza. Según Naciones Unidas, la reconstrucción de la franja de Gaza requiere 80 años.
No hay agua potable porque destruyeron las plantas desalinizadoras; tampoco hay electricidad porque destruyeron las plantas generadoras de electricidad.
Y además utilizan el hambre como arma de guerra. De nuevo, según organismos internacionales, 80.000 niños menores de 5 años están sufriendo desnutrición aguda severa y pueden morir en cualquier momento; y si no mueren lo más probable es que arrastren secuelas de por vida.
Esta es la situación. Israel, en palabras de Bezalel Smotrich, su ministro de finanzas, le plantea al pueblo palestino tres alternativas: someterse; abandonar Palestina; o morir. Están haciendo las 3 cosas a la vez. Esta es la situación de la Franja de Gaza. Israel actúa con la complicidad y participación de países importantes, comenzando por Estados Unidos, que le suministra el dinero y las armas para perpetrar el genocidio que están cometiendo en Palestina.
“Mientras nuestros ojos miran a la Franja de Gaza, en Cisjordania se vive otro episodio de genocidio que lamentablemente pasa desapercibido”
En la franja de Gaza se sufre todo lo imaginable y lo inimaginable. Y mientras nuestros ojos miran a la Franja de Gaza, en Cisjordania se vive otro episodio de genocidio que pasa desapercibido, lamentablemente.
G.D.: ¿Israel necesitaba una excusa como la del 7 de octubre para intensificar su ataque?
H.A.W.: Esto es permanente. Esta es la situación que el pueblo palestino está viviendo desde hace 76 años, desde la creación del Estado de Israel hasta el día de hoy. Es lo que el historiador israelí judío Ilian Pappé define como un genocidio progresivo que se ha intensificado en los últimos meses y cuyas consecuencias son realmente alarmantes.
Es una política de Estado, la del Estado de Israel, que refleja su esencia genocida. Durante muchos años engañó al mundo presentándose como un modelo de libertad y democracia; aunque nunca lo fue porque un Estado que domina, que reprime, que ocupa a otros, no es ni democrático ni libre. Desde el primer día de la creación del movimiento sionista se sabía que su esencia es colonialista e inversionista, expansionistas y racista. Pero como es un proyecto europeo y, posteriormente, norteamericano, lo sostienen, lo defienden, lo protegen, lo blindan y lo proyectan como modelo.
“Para explicar su apoyo a Israel, Biden plantea: ¿pueden imaginar lo que habría que invertir para defender nuestros intereses en esa región?
G.D.: Alemania, Francia, Reino Unido…. no quieren ni oír hablar de genocidio. ¿Qué pesa más, el complejo de culpa del holocausto, o las razones geopolíticas que mantienen a Israel como avanzadilla desde donde defender los intereses económicos de sus países y controlar la región?
H.A.W.: Las dos cosas. Para empezar, Marx define la política como economía concentrada. Sin ser marxista, me parece una definición genial y muy acertada. Lo que domina en las relaciones internacionales son los intereses. El presidente norteamericano, Joe Biden, en un determinado momento de su carrera política se define como sionista y afirma que no hay que ser judío para ser sionista. Y eso es una gran verdad porque hoy hay sionistas judíos, cristianos, musulmanes, árabes, europeos, americanos, en todas partes, porque el sionismo es una ideología. Para explicar su apoyo a Israel, Biden plantea una pregunta: ¿pueden imaginar lo que habría que invertir para defender nuestros intereses en esa región? Y luego él mismo sentencia; si no existiera Israel habría que inventarlo. Israel está para cuidar los intereses de las grandes potencias en nuestra región y lo ha hecho hasta el momento de una forma efectiva porque han dividido nuestra región, han colonizado muchos países y ahora están desintegrando Estados para perpetuar su dominio, su explotación y sus intereses.
Por otra parte, los europeos durante mucho tiempo han perseguido al diferente, al otro, ya fuera musulmán, judío, protestante… Es parte de una cultura que se ha impuesto en Europa y que ha concluido con el holocausto. Los que persiguieron y masacraron a los judíos fueron los europeos y si quieren compensarles son ellos quienes tienen que pagar, fueron ellos los responsables del sufrimiento judío, no fuimos nosotros.
“También se barajó crear el Estado judío en la Patagonia y en Uganda. Si la Patagonia fuera más rentable como proyecto colonialista e inversionista Israel estaría allí y no en Palestina”
Hay muchos que confunden intencionadamente, porque es parte del relato dominante, que este es un conflicto religioso. No. No tiene nada de religioso. No tenemos nada en contra de los judíos pero sí contra de la potencia colonial que ocupa Palestina; da igual que fuera una potencia musulmana, no lo aceptaríamos, resistiríamos y lucharíamos por nuestra Liberación Nacional. De hecho hasta finales de la I Guerra Mundial quien dominaba nuestra región era una potencia musulmana, Turquía, y nos revelamos contra ellos, porque nuestra lucha es contra el dominio colonial. Además, cuando se crea el movimiento sionista, y esto echa por tierra el vínculo religioso histórico del sionismo con Palestina, se barajaban varias alternativas para la creación del Estado judío: la Patagonia en Suramérica era una de las alternativas. ¿Y qué tiene que ver la Patagonia con el judaísmo en la historia? Nada. Otra fue Uganda; y lo mismo ¿qué tiene que ver con el judaísmo y el vínculo histórico? Nada. Si la Patagonia fuera más rentable como proyecto colonialista e inversionista tendríamos al Estado de Israel en la Patagonia y no en Palestina.
G.D.: ¿Por qué a pesar de la brutalidad de los ataques a la población civil, los Estados europeos se niegan a imponer sanciones económica a Israel?
H.A.W.: Porque lo crearon como un instrumento de dominio y las políticas europeas no han cambiado sus posiciones colonialistas. A finales del siglo XIX el capitalismo entró en su fase superior, el imperialismo, y cambiaron los antiguos métodos de dominio colonial por nuevos métodos llamados neocolonialismo: dominio político, económico y cultural. Es parte del proyecto y de la esencia del sistema que vive una crisis profunda muy similar a la de finales del siglo XIXy principios del siglo XX y que culminó con el dominio del fascismo y el nazismo y la II Guerra Mundial. Hoy vivimos un episodio similar con un crecimiento salvaje del fascismo o del neofascismo.
“El reconocimiento en sí no es el objetivo; es un paso necesario para la posterior implementación de la llamada solución de los dos Estados”
G.D.: ¿Qué supone el reconocimiento del Estado palestino por parte de países europeos como España, Irlanda, Noruega y Eslovenia que se suman al reconocimiento ya realizado por muchos otros países del sur global?
H.A.W.: Nunca es tarde. Es un paso sumamente importante, pero el reconocimiento en sí no es el objetivo; es un paso necesario para la posterior implementación de la llamada solución de los dos Estados. Es importante porque tiene efectos políticos y jurídicos además de mostrar un compromiso de estos países con una solución política pacífica que sería un aporte para la estabilidad y la seguridad no solo de la región sino del mundo. Pienso que estos países más que ser “amigos de” o “enemigos de” están actuando conforme a ciertos valores y principios que muchos abandonaron lamentablemente. Es muy valioso para mantener viva la esperanza de una solución política pacífica.
G.D.: ¿Cómo se implementaría la solución de los dos Estados?
H.A.W.: En 1988 la OLP, con su máximo representante del pueblo palestino, a favor de la paz, declaró la independencia del Estado de Palestina en los territorios que Israel ocupó en 1967 (la Franja de Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén Oriental) que constituye solo el 22% de nuestra patria histórica.
Borrell en algún momento dijo que esto no podemos dejarlo así, que hay que imponer una solución. Como fue impuesto el Estado de Israel a costa del pueblo palestino en 1947. La llamada comunidad internacional, de una forma arbitraria decidió dividir Palestina. Hoy no nos tienen que dar una limosna, la implementación del Estado de Palestina independiente y soberano es su responsabilidad.
“Ha llegado el momento de decir basta y dejar de tratar a Israel como una casta de intocables. Tiene que someterse al derecho internacional, a los tratados y a los convenios internacionales”
Los diferentes componentes del gobierno español han adoptado desde el principio una posición clara y valiosa de la necesidad de un cese el fuego, de la entrada de ayuda humanitaria y de una solución política. Hay que implementarlo con el compromiso de la comunidad internacional que respalde las resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas para hacer cumplir los tratados, las convenciones internacionales y el derecho internacional, hacer cumplir las sentencias de la Corte Internacional de Justicia y de la Corte Penal Internacional. Ha llegado el momento de decir basta y no seguir tratando a Israel como una casta de intocables y hacerlo como un Estado que tiene derechos y deberes entre los que están el someterse al derecho internacional, a los tratados y a los convenios internacionales. Hasta el momento lo que ha prevalecido es la impunidad y la inmunidad otorgada por Estados Unidos y sus aliados.
G.D.: Desde hace años, organismos de Derechos Humanos han denunciado la política de apartheid que Israel ejerce sobre el pueblo palestino
H.A.W.: La primera que denunció las políticas de apartheid fue B´Tselem, que es un organismo de Derechos Humanos israelí. Amnistía Internacional y Human Right Watch también han emitido informes contundentes, pero Occidente no los acepta. Ni siquiera admiten que Israel está cometiendo crímenes de guerra en Palestina a pesar de que se transmite en vivo y en directo. Bastó con que Israel acusara sin pruebas a 12 trabajadores de la UNRWA de haber participado el 7 de octubre para que tomaran medidas inmediatas contra la organización de la ONU, a pesar de que la comisión internacional que se creó y que dirigió la ex ministra de Asuntos Exteriores francesa demostró que no hay ninguna prueba que vincule a ninguno de los trabajadores de la UNRWA con aquel acontecimiento. Una vez más, estamos ante la doble moral, el doble rasero, y la hipocresía y la burla de Estados Unidos Alemania, Reino Unido, Francia y otros.
G.D.: ¿Qué ha supuesto el trabajo realizado en la Corte Internacional de Justicia y en el Tribunal de la ONU?
H.A.W.: Países como Suráfrica, España e Irlanda son los que hacen la diferencia; son los que mantienen la esperanza y la creencia en la humanidad y en la posibilidad de un futuro mejor y simplemente lo hacen respetando los principios y valores que todos anuncian pero pocos respetan.
Tanto la Corte Penal internacional como la Corte de Justicia Internacional no fueron creadas ni por los palestinos ni por los surafricanos sino por los países europeos. Y se supone que fueron creados para implementar los instrumentos jurídicos y el derecho internacional. Pero el fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, dijo durante una entrevista en CNN: “Un líder electo me habló y fue muy directo: este tribunal (la CPI) fue construido para África y matones como Putin” y no para Occidente y sus aliados.
Es importante que la Corte Penal internacional se haga valer porque en este mundo no debe haber personas de primera, de segunda y de tercera; hay que juzgar a los Estados y a las personas por sus hechos no por el lugar de nacimiento, credo o color.
G.D.: ¿Algún día veremos a Netanyahu juzgado por crímenes de guerra?
H.A.W.: Es la esperanza que muchos tenemos para seguir creyendo en la justicia, en el derecho internacional y en los organismos multilaterales. Si no volveríamos a la ley de la selva.
G.D.: Estamos hablando de una solución a medio plazo, pero ¿cómo se puede llegar un alto el fuego inmediato para que mañana dejen de matar a más gente, entren los camiones de ayuda humanitaria que se tanto necesitan e Israel deje de utilizar el hambre como arma de guerra contra la población?
H.A.W.: Mientras el mundo entero se moviliza por Ucrania, se le suministran miles de millones tanto en armas como en ayuda económica y aplican sanciones contra Rusia, mientras no aplican ninguna sanción a Israel. Es un doble rasero. Para empezar, tienen que dejar de financiar el genocidio y dejar de armar a Israel porque los palestinos que se mueren con armas norteamericanas, alemanas, francesas, inglesas, y de otros países. Están siendo partícipes del genocidio y tienen la responsabilidad de convencer a su amigo Israel para que cese el fuego y permitir el ingreso de la ayuda humanitaria.
G.D.: Con tantas familias asesinadas, niñas y niños muertos, mutilados, heridos, desnutridos, huérfanos, que han perdido a muchos o todos los miembros de su familia, que no tienen casa, ni escuela, ni hospitales y con el difícil futuro que les espera si sobreviven a la muerte, al hambre y a las secuelas del horror, cuesta entender su mensaje optimista de que la venganza del pueblo palestino será la sonrisa de sus niños.
H.A.W.: Varios organismos internacionales como, UNICEF, advierten sobre los trastornos que todo esto provoca. Y luego viene el racismo occidental que cuando estos niños palestinos crezcan les pedirá que sean ejemplares según sus parámetros occidentales, sin considerar las circunstancias que vivieron y los efectos que dejarán en ellos sin haber recibido atención médica, psicológica o psiquiátrica. Pero nosotros no vamos a caer en esa trampa de querer ser víctimas de la persecución la discriminación y el exterminio, nosotros pretendemos ser distintos y respetar nuestra humanidad. Queremos trabajar con nuestros niños víctimas del exterminio y del genocidio para que sean personas normales lo más felices posibles si es que pueden llegar a ser felices con todo lo que han sufrido, y quisiéramos ver la sonrisa de nuestros hijos de nuestros nietos.
G.D.: Una vez más los gobiernos van por una parte y los pueblos por otra. Ha habido muchas manifestaciones en las calles de todo el mundo, muestras ejemplares de solidaridad en todos los ámbitos y acampadas en las universidades de muchos países, algunas duramente reprimidas como en Estados Unidos.
H.A.W.: Esa solidaridad significa mucho. Nadie puede entender el valor de la solidaridad más que los que lo necesitan, y nosotros la necesitamos, y como la necesitamos la valoramos, la reconocemos y la agradecemos. Una cosa son las políticas de los Estados, con las que soy muy crítico, y otra de los pueblos, que sí han demostrado su compromiso con los valores y con la humanidad; y ahí no hay cabida para los humanismos selectivos, hay compromiso con la humanidad. También quiero destacar el papel de los jóvenes; durante mucho tiempo, muchos de los no tan jóvenes veíamos una juventud apartada, apagada. Han demostrado todo lo contrario y esto nos da mucha esperanza para un futuro mejor porque esta juventud es la que hace el futuro.
Desde el 7 de octubre, más de 9.300 palestinos de Cisjordania han sido arrestados por el Ejército israelí sin cargos ni pruebas
G.D.: Hay un tema menos visible que es el de los prisioneros palestinos. Se han denunciado torturas, violaciones, muertes, desapariciones en las cárceles israelíes. No es de ahora, pero se ha intensificado estos meses, tanto en Gaza como el Cisjordania. También se ha informado sobre las cárceles secretas en el desierto. ¿Qué está pasando en esas cárceles?
H.A.W.: Una vez más se pone en evidencia la hipocresía de la comunidad internacional porque mientras están tan pendientes preocupados por la liberación de los 120 llamados rehenes israelíes, no les interesa ni se les ocurre citar siquiera que desde el 7 de octubre hasta la fecha más de 9.300 palestinos han sido secuestrados por el Ejército israelí en Cisjordania sin juicio, sin cargos, sin pruebas, sin nada. ¿Cómo se puede denominar esto? Es un secuestro. También están los secuestrados en la Franja de Gaza que no tiene registro y nos se sabe cuántos son, ni dónde se encuentran, ni en qué condiciones están, ni se sabe cuántos han sido asesinados. Ayer mismo se publicó un informe tras la visita de un abogado a un secuestrado en el que se afirma que los detenidos se encuentran atados y con los ojos vendados desde hace meses, que surgen enfermedades a consecuencia de la tortura y que les llegan a amputar sus extremidades sin anestesia. Imagine la crueldad de esos médicos. Es una muestra de hasta dónde ha llevado Israel sus políticas y su adoctrinamiento. En el caso de Palestina es suficiente con que a un oficial se le antoje considerar que tu persona constituye una amenaza, sin pruebas sin evidencias, sin absolutamente nada para detenerte por tiempo indefinido, porque son 6 meses renovables las veces que se le antoje al oficial y sin tener que ofrecer absolutamente ninguna explicación. Y son miles de palestinos los que están en esta situación. Occidente ejerce un humanismo selectivo, que más que ser humanismo es antihumanismo.







