Hay acuerdo en el Consejo Europeo para establecer un plan de recuperación económica frente a la crisis provocada por el coronavirus pero no sobre el origen de la financiación y la manera de repartirlo.
Los jefes de Estado y de gobierno de los 27 países comunitarios han encargado a la Comisión Europea que prepare una nueva propuesta para la primera semana de mayo después de discutir durante cuatro horas en videoconferencia.
Parece que empiezan a aproximarse las posiciones en la Unión Europea en torno a un limitado endeudamiento conjunto y la combinación de préstamos y subvenciones. De momento, se alternan la esperanza y la incertidumbre.
Las negociaciones podrían prolongarse hasta el próximo mes de junio. Alemania, Holanda y Suecia rechazan la mutualización de la deuda y exigían que las ayudas sean préstamos condicionados por programas de ajuste. España, Italia, Francia y Portugal reclaman una emisión de bonos solidarios y subvenciones que no aumenten el endeudamiento nacional.
El gobierno de España insiste en que el plan de reconstrucción sea de un billón y medio de euros con acceso a los fondos mediante deuda perpetua de la que sólo se pagarían los intereses con impuestos europeos.
El acuerdo podría encaminarse hacia alguna fórmula de endeudamiento conjunto, sin llegar a los eurobonos, y una mezcla de préstamos sin rescate y transferencias sin condiciones.







