Europa se militariza. Mientras las élites políticas y económicas impulsan una nueva carrera armamentística bajo el escudo de la OTAN, fuerzas de izquierda y la sociedad civil organizan una resistencia internacional que no se resigna ni al rearme ni a la guerra. En este mes de junio, dos citas consecutivas se alzan como hitos de
“Un barco está seguro en el puerto, pero los barcos no se hicieron para eso”(W. Shedd) Los más veteranos y los más cinéfilos recordarán la película de 1959 dirigida por Roberto Rossellini, e interpretada por Vittorio de Sica, ‘Il generale Della Rovere’, basada en un librito de pequeños retratos que Indro Montanelli realizó durante su
A menos de dos semanas de la cumbre de la OTAN en La Haya, los países aliados han asumido un ambicioso compromiso: elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB. La medida, impulsada por la administración estadounidense y respaldada con vehemencia por el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, reconfigura las prioridades presupuestarias
Los días 24 y 25 de junio, la OTAN celebrará en La Haya una nueva cumbre con un objetivo claro: intensificar la carrera armamentística en Europa. La previsión es inquietante: llevar el gasto militar del 2% al 5% del PIB, como han propuesto representantes de Estados Unidos y de la propia Alianza. Esta deriva belicista
Contexto global de la escalada militarista En un mundo marcado por crecientes tensiones geopolíticas, la OTAN es el principal vehículo de proyección militar de Estados Unidos en Europa y el mundo, además de casi el último bote salvavidas para su intento de hacer supervivir su agonizante hegemonía imperialista. Bajo la anterior presidencia de Donald Trump
Tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022, tanto Estados Unidos como Europa comenzaron una nueva escalada armamentística. En vez de buscar un alto el fuego y abrir negociaciones con Moscú para detener la guerra, se apostó por crear más bases militares, más soldados, más armas y colocarlas cada vez
En un mundo marcado por la incertidumbre y la multiplicación de los conflictos armados, Europa se enfrenta a una encrucijada histórica. El genocidio palestino, la guerra en Ucrania o el resurgir del trumpismo en Estados Unidos han exacerbado las tensiones internacionales, pero la respuesta de la Unión Europea parece más orientada a alimentar la maquinaria