El 15 de abril de 1938 moría el poeta peruano César Vallejo en París con aguacero. Con una botella que había enviudado de vino y la esperanza puesta en una reacción en masa que fuera capaz de despertar a un muerto, finalmente el poeta fue sepultado bajo la piedra blanca.

Murió un día en que, como el día de su nacimiento, Dios estaba enfermo, grave (perdonen la tristeza). Murió en París con aguacero un día del cual todavía tenemos recuerdo. Ese 15 de abril de 1938 las tropas franquistas conquistaron Vinaroz, lo que supuso un punto de inflexión decisivo para el desarrollo de la Guerra, pues con ello la República quedó físicamente dividida. Sólo quedaba la resistencia.

César Vallejo ha sido, junto con Rafael Alberti y Miguel Hernández, uno de los grandes poetas de la Guerra Civil española. Su vida corrió paralela al conflicto bélico y sus versos, herederos del modernismo y deudores de la vanguardia, supieron retratar a la perfección las miserias que acaecieron en aquel país en guerra con España aparta de mí este cáliz. Pero su producción poética no se centra únicamente en la realidad española, sino también en su propia realidad, la hispanoamericana, con Trilce, Heraldos negros, Poemas en prosa y Poemas humanos. En cualquier caso, sus poemas no provocan goce estético, sino que invitan al lector a compartir la repugnancia del tiempo histórico que le tocó vivir. César Vallejo es un testimonio de la Historia, pues nos presenta -en lo que contiene un poema- una realidad, y nos empuja a que reflexionemos sobre ella; a que junto a él analicemos la Historia desde unos parámetros muy próximos al materialismo dialéctico. César Vallejo, poeta y marxista, fue -de entre los poetas de su generación-, al margen de la forma estética del discurso, quien mejor supo entender la estética del compromiso.

Es por eso que, desde la Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM), hemos organizado unas Jornadas sobre la vida y la obra de César Vallejo. Era obligado rendir un homenaje a un poeta tan ligado a nuestra Historia, a nuestra realidad y, por supuesto, a nuestra literatura. Y así fue: los días 24, 25 y 26 de abril tuvo lugar en la Universidad Autónoma de Madrid y en el Salón de Actos del Ateneo el encuentro en torno a la figura del poeta peruano.

Tras la apertura del acto, a cargo de Francisco Frutos y la Vicedecana Mª Eugenia Rodríguez, pudimos recorrer de la mano del profesor y Catedrático de Literatura Hispanoamericana de la UAM, Teodosio Fernández, las parcelas biográficas de César Vallejo. La figura de Vallejo -así como su vinculación con el marxismo y con la historia de España- fue ampliada por medio de las ponencias de Matías Escalera y César de Vicente.

Pero éramos conscientes de que un homenaje no podía dirigirse únicamente hacia el pasado. Para que el homenaje no se convirtiera en una simple evocación nostálgica y cobrara utilidad, resultaba imprescindible proyectar nuestro trabajo hacia el futuro. Por ello había que constatar cómo el pensamiento marxista de César Vallejo encontraba su continuidad en el modo de trabajar dialéctico de ciertos estudios literarios que, como una suerte de oasis en medio del desierto unidimensional, muestran con lucidez la historicidad del hecho literario.

Para este propósito contamos con la presencia del profesor y Catedrático de Literatura Española de la UAM, Julio Rodríguez Puértolas.

Igualmente, recogimos el legado poético de César Vallejo para reflexionar sobre las posibilidades de una estética marxista en la literatura que se produce en la sociedad del capitalismo avanzado.

Era obligado contar y dialogar directamente con trabajadores de las letras con la organización de dos mesas redondas. La primera de ella -bajo el título de «Poesía y marxismo»- reunió a los poetas Isabel Pérez Montalbán, Jorge Riechmann y Carlos Piera. La segunda -«Novela y marxismo»- contó con la participación de los novelistas Marta Sanz y Rafael Reig, así como con la presencia del editor Constantino Bértolo.

El Ateneo de Madrid acogió el acto de clausura donde jóvenes poetas y otros miembros de la escena teatral -Carmen Madorrán, Aarón García, Mikel Méndez, Miguel Pastrana, Matías Escalera, Alicia Martínez y Susana Oviedo- tomaron la voz del poeta y dieron un nuevo eco a sus palabras porque sigue vigente su reivindicación. Las jornadas no podían concluir de otra manera: leyendo a César Vallejo: «Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza ¿Innovar, luego, el tropo, la metáfora?».

* Coordinador de las jornadas y miembro de la Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM).