Las banderas de Grecia ondearon en el mitin central de la Fête de L´Humanité, igual que lo hicieron en las casetas de federaciones del PCF, de partidos comunistas de diferentes rincones del mundo y en los stand de los movimientos sociales. Fue también el eje de discusión de decenas de debates durante los tres días que duró de la Fête.
Natassa Theodorakopoulou explicó, en nombre de Syriza, cómo han sido los últimos meses en Grecia, la dificultad con la que se encontró el gobierno en las negociaciones, la decisión del gobierno de firmar el memorandum, la imposibilidad de aplicar el programa con el que fueron elegidos y la necesidad de pedir opinión al pueblo “para que sean los griegos los que decidan si podemos continuar o no”.
Explicó que la experiencia les ha demostrado que no es suficiente cambiar la relación de fuerzas en cada país, “hay que cambiarla en toda Europa para poder cambiar las políticas”. Insistió en que “no es sólo cuestión de solidaridad sino de cambios en nuestros países”. El momento más importante para ellos -indicó- fue cuando en las encuestas el 53% de los franceses se pronunciaron a favor de una solución para Grecia dentro de la Unión Europea, porque se dieron cuenta de que ellos también lo pueden perder todo en su país.
Por eso, argumentó la dirigente de Syriza y miembro de la dirección del PIE, “la prioridad de todos es continuar luchando para cambiar la relación de fuerzas a nivel social, político, sindical, y en los movimientos sociales. Añadió que hoy ya hay grupos de socialistas y verdes que declaran que continuar con las políticas de austeridad será una catástrofe para toda Europa. “Si no trabajamos juntos nunca conseguiremos cambiar la relación de fuerzas a nivel europeo” y eso hay que hacerlo con propuestas positivas.
“Debemos apoyar a Grecia, pero no por solidaridad sino por nosotros mismos. Hemos perdido una batalla pero la guerra continúa y va a ser brutal para todos, porque sólo existe el capitalismo”, dijo Anna Sabourin, del Partido Comunista Francés y de la Ejecutiva del PIE. “Grecia ha demostrado que hay una salida alternativa a la derecha y Europa no lo ha apreciado” y aquí no se trata, expuso, de una cuestión nacional sino de lucha de clases y de un grupo económico”. La hoja de ruta indicada por Sabourin es “Transformar Europa para acabar con la austeridad” porque con las actuales directrices es imposible.
Inevitablemente la firma del memorandum en Grecia ha decepcionado a la izquierda, porque se sabía que la victoria de la izquierda griega era la esperanza de la izquierda Europea. Maite Mola, explicó cómo en España, Izquierda Unida votó contra el memorandum y cómo se abre la necesidad de reflexionar si tenemos un proyecto europeo o si vamos país por país. Pero también apeló a la autocrítica: “En el PIE compartimos un proyecto europeo, pero hay que reconocer que también nos equivocamos y hacemos cosas mal, no sólo Syriza sino nosotros por confiar en que se podía negociar con un enemigo implacable como la Troika que ha ignorado la situación de un pueblo y ha apretado hasta el final para demostrarnos lo que puede pasar luego con nosotros. Han intentado acabar con un gobierno de izquierda. Por eso hay que construir la unidad de la izquierda en el término más amplio”.
El italiano Fabio Amato, del Partido de la Refundación Comunista, también llamó a la autocrítica: “No sólo Alemania es responsable. Todos los gobiernos lo son. Italia, Francia, España… son cómplices de lo que está pasando. También lamentó que la Confederación Europea de Sindicatos no haya estado luchando en la calle al lado del pueblo griego, porque no se trata de ser solidaria con el pueblo griego, sino de luchar con él”.
Amato insistió en la necesidad de romper con la “gran coalición” que no sólo gobierna en Alemania, sino en otros países como Italia, donde el socialdemócrata Renzi no hubiera podido cambiar la Constitución sin el apoyo de Berlusconi. Dijo que Maastricht y el Tratado de Lisboa tienen una base política que es la complicidad y connivencia de la socialdemocracia y las fuerzas de la derecha. Y concluyó llamando a la acción: “si el pueblo griego pudo con la gran coalición en Grecia, ahora nos toca a nosotros combatir contra esa gran coalición en cada uno de nuestros países.”
Heinz Bierbaum, responsable de Política Internacional de Die Linke, y miembro de la Ejecutiva del PIE lo definió en una frase: “El acuerdo de Grecia no ha sido un acuerdo sino un chantaje”. Añadió que no se puede acabar con la austeridad ni modificar las políticas neoliberales por la vía de la negociación, sino por el cambio de relación de fuerzas, y planteó las bases para la democratización de Europa, que empieza por la democratización de la economía.







