La Unión Europea ha aprobado el endeudamiento comunitario para financiar un estímulo de 750.000 millones de euros en la recuperación económica y social frente a la crisis de la pandemia.
Es menos de lo que proponían España y el Parlamento Europeo pero más de lo que pretendían imponer los gobiernos menos solidarios.
390.000 millones serán ayudas directas y 360.000 préstamos. España recibirá 140.000 millones, 72.700 en transferencias y 67.300 en créditos.
Ahora tienen que autorizarlo el Parlamento Europeo y el legislativo o ejecutivo de los países de la UE.
La principal victoria política del Sur es que el fondo de recuperación se financie a través de un instrumento de deuda conjunta.
Hay condiciones basadas en la supervisión presupuestaria de la UE y se establece un freno de emergencia para vigilar que los gobiernos gasten aplicando las reformas comprometidas.







