La indiferencia política de gran parte de nuestra sociedad acude al pesebre del engañoso pienso de la ignorancia.
El monumento a los judíos austriacos de las víctimas del holocausto se encuentra en la Heldenplatz que antes era el centro de la vida judía en Viena. Al pie del monumento hay una inscripción que conmemora a más de 65.000 judíos austriacos asesinados entre 1938 y 1945. Los nombres de 45 lugares de exterminio también están escritos junto al monumento.
Cuando el aire traiga olor a libros quemados aligere en esconder los suyos y ser precavido.
Puede despertar un nuevo Fahrenheit 451, la temperatura a la que arde el papel de los libros y título de la novela de Rey Bradbury. De nuevo un fantasma recorre Europa sin proletarios que huelan a universo. Pobre de aquellos que viven el sueño de los alienados. También de nosotros los que avisamos.
Soplan malos aires cargados de rancios y luctuosos presagios para aquellos que no se dobleguen al pensamiento único y lo políticamente correcto.
Y no es por el poema / manifiesto de Alberti sobre aquél fantasma que recorría Europa llamado comunismo sino por la reaparición y crecida preocupante del rancio fascismo, aunque con imagen y gestos curvos, capaces de seducir a un considerable porcentaje de la ciudadanía alienada y adormecida. De nuevo resucita el pasado y sectores de la democracia conservadora europea inician su monólogo interior del ser y no ser, comprobando si su redondo ombligo se encuentra en el lugar correcto, mientras actores a sueldo crean la confusión y la complacencia del graderío. Pide aplausos un actor secundario aferrado a la última letra del alfabeto.
Heldenplatz de Thomas Bernhard. Fue lo último que escribió. Conocer lo que ocurría por entonces en Austria es de vital importancia para entender que Bernhard no escribió un rosario de recordatorios, los más críticos y emocionantes. No soy ni remotamente un experto en la materia pero todo está en la red. Dejen que les cuente un relato de terror basado en hechos reales.
La plaza de los héroes o Heldenplatz es un histórico lugar en el centro de Viena. Situado en el barrio de Innere Stadt, el presidente de Austria reside en el ala contigua, Hofburg, mientras el Canciller Federal está en el adyacente Ballhausplatz. Muchos hechos históricos de importancia tuvieron como escenario esta plaza, siendo el más notorio el anuncio de Adolf Hitler sobre la anexión de Austria al Tercer Reich en 1938.
Fue la última obra, la más desafiadora, toda inmensa de creatividad literaria, la prosa de impactante calidad en un arriesgado estilo literario que nos ofrece un testimonio cruel y acusador. La sociedad española, demócrata de verdad, no puede desconocer esta deslumbrante narración de tan desolador testigo sobre el fantasma que vuelve a volar sobre nosotros.







