Un años más, el mirador de Los Aguilares, a escasos kilómetros del municipio navarro de Arguedas fue el lugar de encuentro de las decenas de personas que este pasado domingo tomaron parte en la tradicional Marcha por el desmantelamiento del Polígono de Tiro de las Bardenas. Una movilización que este 2025 cumple su 35 aniversario y que, a pesar del calor y de la larga caminata ha reunido bajo el lema ‘Tierra de paz. Contra el rearme’ a mayores y pequeños en la denuncia por el uso militar de estas tierras que debieran ser protegida por su interés medioambiental.
La marcha, convocada por numerosos partidos, sindicatos y asociaciones navarras y aragonesas, es secundada desde sus inicios por el PCE-EPK de Navarra y por el PCE de Aragón, además de por Izquierda Unida de ambos territorios. Un espacio común entre estas dos comunidades autónomas que el Ejército español, pero también los de la OTAN, utilizan para hacer sus maniobras militares, los ensayos —muchas veces con fuego real— de los bombardeos que asuelan pueblos enteros en Europa, Asia o África.
Y es que el Parque Natural de las Bardenas, que cumple 25 años de su declaración como Reserva de la Biosfera, lejos de perder actividad militar está llamado a ser, en este contexto de rearme e incremento de conflictos armados, uno de los principales escenarios de maniobras militares de la Península. Pero no todo está perdido, y como los participantes en la marcha han recalcado, existe ahora una nueva oportunidad para dar carpetazo a esta sinrazón, con la finalización del convenio en 2028. De hecho, Izquierda Unida ha presentado una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados para que el Ministerio de Defensa desmantele el polígono y no renueve su concesión.
Este año, como no podía ser de otra manera, a las demandas tradicionales de desmantelamiento se han unido las consignas contra el rearme, la OTAN, por la paz y contra las guerras. A las banderas que siempre acompañan la marcha —entre las que destacan año tras año las rojas del PCE-EPK—, se han unido las palestinas, para cuyo pueblo han tenido también un recuerdo los asistentes.
Una vez andados los kilómetros de la pequeña carretera que une la zona de Los Aguilares con la entrada al complejo de Defensa, y ante la mirada de los policías militares y algún que otro dron, los diferentes portavoces han leído sendos manifiestos en los que han denunciado que la actual carrera armamentística tiene también sus consecuencias en las Bardenas, con “más maniobras con fuego real, más peligro, más inseguridad y más presupuesto para armas”, que conlleva un recorte en gastos sociales.
Además, desde la Plataforma ‘No a la Guerra’ han asegurado que las maniobras en el Polígono de Tiro incumplen numerosas normativas, entre otras la de volar “por encima de núcleos urbanos”. Han dejado claro que la solución no es trasladar estas instalaciones a otro sitio, ni subir el canon que reciben los municipios afectado, sino la “no renovación del contrato y su total desmantelamiento”.



También se ha querido negar que el medio ambiente se proteja con la existencia del Polígono de Tiro, como insinúa tanto el Ministerio de Defensa como la Comunidad de Bardenas Reales, cuyos municipios reciben 14 millones de euros anuales por parte del Gobierno de España en virtud del convenido vigente hasta 2028. Así, desde Ecologistas en Acción se ha remarcado que la actividad militar “destruye la biodiversidad”, recordando además que las maniobras han generado en varias ocasiones incendios en el Polígono de Tiro. “La actividad militar no protege nada, no se protege nada a bombazos, se mata y se destruye”, han sentenciado.
Por su parte, los coordinadores de Izquierda Unida de Navarra (IUN-NEB) Carlos Guzmán, y de Izquierda Unida de Aragón, Álvaro Sanz, quienes un año más han acudido a la marcha, han demandado el desmantelamiento del polígono en un contexto bélico como el actual. “No queremos que en este Parque Natural, en esta Reserva Mundial de la Biosfera exista un banco de pruebas de las guerras que generan la muerte del hambre y la miseria en el mundo. Para prepararnos para la paz no podemos prepararnos para la guerra. Desde Izquierda Unida lo tenemos claro, ninguna tierra en guerra, ninguna tierra para la guerra, las Bardenas para la paz”, han concluido ambos coordinadores.
Una vez finalizada la lectura de manifiestos, ha tocado retroceder los kilómetros andados, agradecidos porque las temperaturas no han sido tan elevadas como era de esperar, reponer fuerzas en el aparcamiento, despedirse de las y los compañeros llegados de otros puntos de Navarra y Aragón y regresar cada uno a su casa. Siempre con la idea clara de que se volverá a marchar las veces que hagan falta hasta que ni en las Bardenas ni en ningún otro punto del Estado los aviones, tanques y soldados de la OTAN pongan a puntos las armas que luego mataran a hombres, mujeres y niños en cualquier punto del planeta.







