Georges Ibrahim Abdallah, nacido en 1951 en los campos de refugiados del Líbano, tras la Nakba que forzó al exilio de casi un millón de palestinos, es el preso que más años ha estado en una cárcel europea: desde 1984 hasta julio de 2025; prácticamente ha pasado 41 años en prisión. Se le acusó de haber asesinado en 1982 a un diplomático de los servicios secretos del Mosad y a un teniente coronel estadounidense agregado militar adjunto de Estados Unidos. Fue cuando Israel invadió el sur de Líbano.
Fue condenado a cadena perpetua en 1987, aunque las pruebas no fueron concluyentes, y desde entonces los activistas por la defensa de los prisioneros políticos se han movilizado por su libertad. Pudo haber salido de la cárcel en 1999 cuando se pidió por primera vez su liberación condicional pero presiones estadounidenses, concretamente de la entonces Secretaria de Estado, Hilary Clinton, e israelíes sobre el gobierno francés lo impidieron.
Georges Ibrahim Abdallah es un símbolo de la lucha por la liberación del pueblo palestino. Un símbolo de la resistencia palestina. A la historia de este militante comunista árabe y fedayin le han dedicado libros y un documental. Su sobrina Chloé Delaume escribió la novela Where the Blood Calls Us, junto con su excompañero periodista que cubrió el juicio para el periódico Le Monde. Su primer abogado, Jean-Paul Mazurier, escribió un libro sobre el proceso, L’agent noir, en el que cuenta cómo le traicionó poniéndose a disposición de la Direction Générale de la Sécurité Extérieure. El documental Fedayin, el combat de Georges Abdallah cuanta la historia de Abdallah, de la ocupación israelí y de la resistencia del pueblo palestino En él explica que fedayines “Son los hijos de este pueblo oprimido, expulsado de su tierra, privado del derecho de autodeterminación, aquellos a quien hasta hoy se ha impedido luchar por liberar a Palestina”.
MANU PINEDA: En la cárcel puede dar la impresión de que la vida se para relativamente, pero la vida sigue. ¿A sus 73 años qué reflexión hace de lo que ha pasado en las últimas décadas en Palestina y la situación en la que se encuentra hoy?
GEORGE IBRAHIM ABDALLAH: Durante mi estancia en la cárcel pasaron cosas muy importantes, como la caída de la Unión Soviética. ¿Por qué la clase proletaria perdió el poder? Los comunistas de hoy deben de leer muy bien la experiencia de lo que ocurrió en la Unión Soviética, hacer un profundo estudio para ver lo que ha pasado y tomar lecciones.
También vi algo positivo y es que el imperialismo está sufriendo una crisis. El imperialismo es un problema global, pero el capitalismo está en contradicción porque va en contra de la supervivencia de la humanidad. En las guerras mundiales los partidos comunistas eran fuertes, pero están muy débiles y tienen que fortalecerse. Es muy importante la formación y poner énfasis en estudiar lo que pasó para aprender.
En lo personal nunca me sentí derrotado. La gente que me visitaba era gente que estaba en lucha y seguía luchando.
La causa palestina no es la de 27.000 km2, la causa palestina es la causa del mundo árabe. Y ahora, la movilización por la causa Palestina es una buena oportunidad para los comunistas.
El imperialismo siempre se ha formado realizando masacres. Lo que hace ahora Israel ya lo hizo antes Estados Unidos: mató a los indígenas. También hizo masacres en América Latina
M.P.: Dice que ahora, más que nunca, el imperialismo está poniendo en riesgo la humanidad. Por una parte, por el desprecio al deterioro medioambiental, por otra parte, el imperialismo hoy tiene la oportunidad de apretar el botón nuclear.
G.I.A.: El imperialismo siempre se ha formado realizando masacres. Lo que hace ahora Israel ya lo hizo antes Estados Unidos: mató a los indígenas. También hizo masacres en América Latina. El exterminio que está cometiendo en Palestina no empezó hace dos años, comenzó a finales del siglo XIX. En 1948, el pueblo palestino era alrededor de un millón. Hoy es alrededor de 14 millones. Israel está viviendo sus últimos días.
El capitalismo es una catástrofe. Pero hoy hay una oportunidad muy grande para tener una victoria contra del imperialismo. Las cosas están más claras. Las clases burguesas ahora o están aisladas o se alían con Israel. Cualquier paso adelante en Europa ayudará al mundo árabe y cualquier paso adelante en el mundo árabe ayudará a Europa.
M.P.: El pueblo palestino está sufriendo hoy la punta de lanza más agresiva del imperialismo. Ya sabemos que el imperialismo siempre ha sido criminal, pero no conozco experiencia previa a lo que está haciendo ahora contra el pueblo palestino.
G.I.A.: El pueblo palestino debe entender que toda la reacción contra él es la reacción de los imperialistas del mundo y deben de aislar a los burgueses palestinos, porque son una extensión de los burgueses del pueblo árabe; debe de aislarlos y enfrentarlos.
M.P.: No hay una alianza para vencer al sionismo, que es el nazismo de hoy. Los gobiernos están hablando, pero sin hacer nada. Son los pueblos los que están en las calles haciendo actos heroicos. En algunos países, como Alemania, Francia Reino Unido, han detenido a los activistas que se manifestaban en apoyo a Palestina.
G.I.A.: Hace un año cualquier persona que se manifestaba con una bandera de Palestina o una kufilla en Francia podía ser arrestado. Pero hoy en casi todas las manifestaciones en Francia siempre hay banderas palestinas. Los manifestantes en Francia no solamente están a favor de Palestina, sino en contra su gobierno que está oprimiendo a la clase trabajadora. Por ahí, los comunistas del mundo pueden enlazar con la solidaridad con Palestina y defender las luchas los trabajadores.
M.P.: Sobre el papel de la resistencia Palestina. Tú has pagado con la mitad de tu vida tu compromiso con la resistencia ¿Qué opinas hoy del papel de la resistencia? ¿Cómo crees que podía ser más efectivo?
G.I.A.: La resistencia Palestina hoy es más activa que nunca. Hay muchos muertos, muchos niños muertos también. Pero sus padres siguen luchando y entran en los tanques con una bomba. Eso nunca se ha visto ni en Vietnam ni en otros sitios.
Lo que está pasando en Cisjordania, aunque hay muchos problemas internos, es algo que en el futuro va a conmover a los pueblos árabes. Como en Jordania, que está viviendo unos fuertes problemas sociales. Al fin y al cabo el pueblo jordano es una extensión del pueblo palestino. Espero que pronto el pueblo jordano pueda hacer algo contra su burguesía jordana. También hay que hacer algo contra la burguesía palestina.
Lo que están haciendo los pueblos de Europa con sus partidos políticos es lo mejor que pueden hacer a favor de la causa Palestina. Espero que los pueblos árabes también se muevan. Hay que hacer internacionalismo. Y los que mejor lo pueden hacer son los comunistas.
M.P.: Los problemas de Palestina ¿son internos o son de clase?
G.I.A.: Es un problema de clase porque los pueblos, tanto en Jordania como en otros sitios países están en la misma situación, con miles de presos. La mayoría de los que sufren en los pueblos árabes son los más oprimidos. No solamente hay hambrientos en Gaza también hay muchos que sufren hambre en otros países por la presión de sus gobiernos. Y seguro que un día todos se unirán frente a sus gobiernos para conseguir un cambio.
M.P.: ¿Cómo valoras lo que está haciendo la Unión Europea?
G.I.A.: La Unión Europea es la unión del imperialismo europeo. No de los obreros. Lo que está pasando es una unidad entre los capitalismos europeos, aunque cada uno tiene sus propios intereses. Pero también tienen un problema entre el capitalismo europeo y el capitalismo global. Y al final se van a dividir. También hay una contradicción entre el imperialismo de Estados Unidos y China.
La única unidad que hay en Europa es la posición militar a favor de la OTAN. Y a favor de que Estados Unidos pueda crear una guerra en contra de los que no son sus aliados. Especialmente contra Rusia
M.P.: Los europeos quieren actuar como cuando eran un imperio, pero ahora son mayordomos de Estados Unidos. Europa no tiene soberanía, no tiene capacidad para decidir. Sancionan a Rusia, pero no a Israel. Hacen lo que el emperador les dice que hagan.
G.I.A.: La única unidad que hay en Europa es la posición militar a favor de la OTAN. Y a favor de que Estados Unidos pueda crear una guerra en contra de los que no son sus aliados. Especialmente, una guerra contra Rusia. Pero eso sería una guerra global. Los misiles de Alemania solo necesitan nueve segundos para llegar a Rusia. Y los rusos los destruirían antes de que lo intenten. Y eso acabaría en una guerra mundial. Los comunistas deben impedir esta guerra, porque siempre los que pierden son los pueblos, los civiles, que van a ser carne de cañón de esa guerra.
M.P.: Israel no solo habla de ocupar Palestina. Está hablando del Gran Israel desde el Éufrates hasta el Nilo. Ha destruido la totalidad del sur del Líbano y bombardea Beirut cuando quiere. ¿Cómo ves la situación en el Líbano después de los recientes ataques?
G.I.A.: La burguesía libanesa tiene relaciones con la israelí, al contrario que otros países árabes. Pero la resistencia libanesa es muy fuerte y ni Israel, ni Estados Unidos, ni Arabia Saudí, ni la burguesía libanesa pueden derrotarla. Y será más fuerte. La resistencia libanesa tiene una relación muy histórica con la resistencia palestina. Dicen que han mezclado la sangre.
M.P.: Has pasado 41 años en la cárcel como preso político. ¿Cómo ha sido tu vida en esos años?
G.I.A.: Dentro de la cárcel tenía unas circunstancias muy positivas. No era un preso, era un resistente dentro de la cárcel. Tenía un movimiento de solidaridad internacional muy grande a mi lado. Hubo 126 personas que pidieron un permiso especial para venir a visitarme a la cárcel. Tenía una buena relación con la izquierda francesa, como el Partido Comunista de Francia, que envió a un parlamentario a verme.
En la cárcel estaba muy organizado. solo dormía 4 horas al día, y dedicaba otras dos a hacer ejercicio físico. Por las mañanas, desde las 11 hasta las 4 de la tarde leía los correos. Todos los días recibía cinco correos importantes que podían tener 90 páginas con todas las noticias. Y desde las 4 hasta las 7 h leía libros. De 7 a 7:30 h cenaba y desde las 7:30 h hasta las 12 de la noche volvía a leer. Me acostaba a las 12 y me levantaba a las 4 de la mañana. Y a esa hora empezaba a escribir mensajes. Al final vieron que mantenerme preso podía dañar más la seguridad interna de Francia que soltarme. Pero ya no puedo volver a Europa, legalmente.







