La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, exige la redistribución de los beneficios de las grandes eléctricas para que España pueda afrontar las continuas subidas en los precios de gas, luz y gasolina.
Para Díaz, las empresas del IBEX “deben contribuir en la crisis”, ya que, como ha confirmado la ministra, “en el año 21, las empresas cotizadas en bolsa alcanzaron beneficios por un importe de 64 mil millones de euros. Esos enormes beneficios deben redistribuirse, porque son quienes más tienen”. “Se está produciendo una transferencia de rentas de la ciudadanía a las eléctricas, y esto tiene que ser corregido, es de sentido común”, afirma la ministra.
El impuesto a las grandes eléctricas, que acumulan capital sin redistribución alguna mientras las consecuencias de la guerra en Ucrania afectan a la clase trabajadora, no es la única medida que propone Yolanda Díaz. La ministra pone sobre la mesa congelar la revalorización de las rentas de arrendamiento, al ser la vivienda un problema “enorme” en España, y actuar en impuestos concretos, como el IRPF, para que ayuden a aquellos que menos tienen.
Ante la respuesta neoliberal del PP, siempre enfocada en bajar impuestos para retirar fondos a los servicios públicos y beneficiar las entidades privadas, Díaz opina que “una bajada de impuestos en un contexto de guerra y de crisis económica y social, no es adecuada”, argumentando que “los servicios públicos que más necesitamos ahora mismo, la sanidad y la educación de nuestros hijos, se sostienen con dinero público”.
Enrique Santiago, secretario general del PCE, ya defendió estas propuestas el pasado martes en su cuenta de Twitter: “en esta crisis por la guerra en Ucrania, tienen que aportar más quien más tiene. Trabajamos para ampliar el IMV, garantizar alquileres y retirar beneficios injustos de las empresas eléctricas”.







