El bertsolarismo, un canto ancestral para el siglo XXI

Maialen Lujanbio. Bertsolari
Mailen Lujanbio en la final del campeonato de bertsolaris el 18 de diciembre de 2022 | Foto: Dani Blanco / CC BY-SA 3.0

A pesar de que las primeras referencias acerca de esta ancestral manifestación cultural datan del Siglo XIX, (alrededor del año 1800), diferentes teorías e historiadores situarían su origen mucho antes, concretamente en la época de los árabes e incluso, aunque de manera rudimentaria, en el período prehistórico.

Disciplina artística a caballo entre la poesía, el canto y la improvisación, y en la que bertsolaris deben ajustarse a una temática, una melodía y métrica preestablecidas, goza de gran arraigo y prestigio entre la población del País Vasco, siendo lamentablemente bastante desconocida fuera de este territorio.

Así, el bertsolarismo se sigue desarrollando durante el Siglo XIX, y a lo largo del Siglo XX sufre una gran evolución, pasando poco a poco a ser mayoritaria la forma improvisada frente a la forma escrita que predominaba hasta entonces; de esta manera se llega a 1935, cuando se celebra formalmente el que sería el primer campeonato de la disciplina, coincidiendo además con una evolución en la temática, ya que anteriormente la improvisación había estado más orientada hacia lo humorístico, quedando otro tipo de cuestiones más ligadas al bertsolarismo escrito; pero es entonces cuando otros temas de carácter social y político irrumpen en la forma improvisada. Y a pesar del paréntesis de persecución y censura que sufre tras la Guerra Civil hasta los años 60 (cuando se retoman los campeonatos), esa orientación social y política del bertsolarismo consiguió echar raíces hasta nuestros días.

Dichos campeonatos, los Bertsolari Txapelketa Nagusia (Campeonato Nacional de Versolaris), consisten en la propuesta por parte de un jurado especializado de una temática que debe ser improvisada alternativamente por parte de los participantes con un determinado tipo de rima y de melodía, requiriendo de gran capacidad de concentración y creatividad.

El bertsolarismo del Siglo XXI

El bertsolarismo moderno, lejos de atrincherarse como un reducto cultural del pasado, se expande y llega a diferentes capas de la sociedad, multiplicándose los diferentes tipos de actuaciones (festivales, recitales, campeonatos), llegando a los currículos educativos, a las escuelas-taller donde los conocimientos se transmiten de generación en generación y siendo seguido de manera importante por los diferentes medios de comunicación.

Además, es destacable señalar la manera en que las propuestas feministas han irrumpido con mucha fuerza en esta disciplina considerada hasta no hace mucho, como otras tantas, como exclusiva de hombres. No en vano, la vigente campeona nacional, Maialen Lujanbio (Hernani,1976), consiguió este su tercer título, tras los de 2009 y 2017, ante 13.000 personas en Pamplona el pasado mes de diciembre, con improvisaciones de fuerte carácter social, político y feminista. En su despedida, ya conociéndose ganadora, improvisó un aplaudido y emotivo bertso de despedida alentando a no cejar en la lucha a pesar de que en ocasiones podamos caer en la desesperanza ante la realidad de un mundo cada vez más deshumanizado.

En definitiva, constituye el bertsolarismo un excelente ejemplo de la riqueza y la diversidad cultural de los diferentes pueblos, y de cómo una manifestación artística de orígenes remotos, ha sabido evolucionar con los tiempos sin menoscabar por ello su esencia, incorporando en cada momento histórico las nuevas realidades y la siempre necesaria (hoy más que nunca) crítica social. Una herramienta renovada para la batalla cultural del Siglo XXI.

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