El mayor peligro del discurso de la casta y de las irradiaciones es su potencial para desarmar la resistencia popular y abortar la posibilidad de una iniciativa desde abajo. No se trata de descalificar la oportunidad de los gestos simbólicos; coches oficiales, salarios de los cargos electos, … Son necesarios para legitimar una nueva política,
Decía Gramsci que sólo se podía prever la lucha pero no los momentos por los que ésta pasa ya que estos no son más que la resultante de fuerzas contradictorias en continuo movimiento. El momento electoral que acabamos de pasar es la resultante del hastío y pérdida de legitimidad del sistema político, pero también de
El calvario al que se está sometiendo al gobierno de Syriza parece que ya está haciendo efecto y más de uno se está desanimando con las posibilidades reales que hay de cambiar la dictadura de la troika. Sin embargo, es necesario recordar algunas cosas. En primer lugar, que Grecia es una y pequeña, frente al
Visto a posteriori sólo cabe admirarse de la jugada del PSOE en Andalucía. En un solo movimiento valida lo que todo el mundo sospechaba, que el resultado del PP de 2012 fue un espejismo temporal, de paso se libra de IULV-CA y le corta el vacilón a Podemos. Es cierto que la nueva situación del
El 5 de febrero, apenas unos días después de conocerse el resultado de las elecciones griegas, el Banco Central Europeo anunció que no tomaría más deuda pública de aquel país como garantía para prestar dinero a los bancos helenos. Desde diciembre de 2014 hasta ese momento los bancos habían perdido 15.000 millones de euros en
En su intervención en la última fiesta del Partido, Cayo Lara dijo que cada vez que superamos un cierto umbral en intención de voto surge un conflicto interno que frustra las expectativas. Ignoro qué había detrás de esa afirmación y no me interesa su lectura en clave interna. Pero me atrevo a tomarla como base
Recordando a Ladis Martínez
Los recientes movimientos de la cúpula dirigente de Podemos señalan el camino hacia un hiperliderazgo taumatúrgico que evoca al Felipe González de los 80, incluido el revival del amago de dimisión en el vigésimo octavo congreso del PSOE en 1979 cuando la “cuestión del marxismo”. Eso sí, esta vez a una velocidad propia de los
Como ya señaló lúcidamente Herrero de Miñón en 1997, el proceso de integración europea ha ido avanzando desde los tiempos de Maastricht gracias a la cobardía pero también a la conveniencia para los sucesivos gobiernos de que alguien les hiciera el trabajo sucio. Y ése alguien era “Bruselas”. Así Bruselas trajo, junto a los famosos
Decía Gramsci que cuando se estaba en una fase de turbulencia social y política la pregunta no era el adivinar cómo iba a terminar sino qué había que hacer para influir en el desenlace. Es evidente que ahí está la pregunta del momento. Eso no quiere decir que se deba obviar el análisis de la