“Me niego a vivir sin rebelarme…» (H.N. Bethune) La representación de IU en el ayuntamiento granadino de Motril lleva tiempo empeñada en poner el nombre de una calle o plaza al Doctor Norman Bethune, médico a quien internacionalmente se reconoce su intervención humanitaria en la masacre perpetrada en la carretera Málaga-Almería, donde tuvo lugar el
«Corazón, calma un instante y aclaremos el misterio» (Edgar Allan Poe, El cuervo) A veces la ciencia escribe metáforas que pueden alcanzar la perfección ya que incorporan el valor añadido de alejar la tentación estúpida de buscar explicaciones en los arcanos de lo sobrenatural. En este apartado, sin duda, ocuparía un lugar de honor la
“Ningún vietcong me ha llamado negro” (Muhammad Alí) La entrega de ‘El tren de la memoria’ en julio de 2012 llevaba por título, ‘Teófilo Stevenson / Muhammad Alí, el combate perfecto’, en el que se recreaba -de lo que pudo haber sido y no fue- la velada de boxeo más grande de la historia. Aquel
«Las condiciones y enfermedades que tratamos en Idomeni [Grecia,en la frontera con Madedonia] son propias de la Primera Guerra Mundial. Dedos de pies amputados por gangrena, refugiados que llevan semanas en el barro…» (Médicos del Mundo) Hace un par de años, un periódico español publicó un reportaje que tituló: “El indigno recibimiento de los republicanos
“La cola de desamparados ante el refugio da la vuelta a la esquina, bienvenidos al nuevo orden mundial” (Bruce Springsteen, El fantasma del viejo Tom Joad) Alguien anunció en twitter la presencia inminente en España de Bruce Springsteen. En ese mismo anuncio iba inserto el enlace a youtube de una añeja versión que el ‘Jefe’
“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. (Augusto Monterroso, la fábula más corta del mundo) De las muchas ocurrencias, comentarios y controversias que tuvieron como epicentro lo ocurrido en el Congreso de los Diputados durante esa feria de muestras en la que se convirtió la inauguración de la XI legislatura, dos cuestiones –aunque quizá periféricas-
“En los rostros de aquellos que conocimos de jóvenes reconocemos lo viejos que nos hemos vuelto” (Heinrich Böll) A Doña Letizia y a Albert Rivera les gusta vestir de Hugo Boss, ¡cosas del estilismo!, en sí el asunto no tiene nada de particular, pues con la misma naturalidad otros se apañan en Alcampo o, como
“De este país, del otro, del grande, del pequeño, del que apenas si el mapa da un color desvaído, con las mismas raíces que tiene un mismo sueño” (… de Rafael Alberti, dedicado a las Brigadas Internacionales.) Cuando se habla de la participación de los musulmanes en el conflicto (1936-1939) que siguió al golpe de
“Entre mi ovillo y mi moño / soy mujer, / palabra postergada, / rima que no se dice, / que no es otoño, / sino mujer. / Besos sin labios, / labios que nunca dicen / porque han de dar a luz / al porvenir y al mundo”. (Andrea Salaberri, poema publicado en la revista
“No puedo concebir un Dios que premia y castiga a sus criaturas…” (Albert Einstein) Entre los ardorosos católicos exegetas que defienden “un Dios que sólo existe en el cristianismo porque es el único Dios verdadero”, ha sido muy celebrada la conversión a la fe cristiana de William “Bill” Murray, a la sazón hijo de Madalyn