Los tigres, los osos, los zorros y los leones
vendrán un día desnudos y furiosos
a reclamar sus pieles.
El lobo, por su parte, buscará a los fabulistas
para ajustar las cuentas.
Las estrellas serán como un sol enemigo
para ciertos poetas que abusaron de ellas.
Los niños verán desde muy pronto
lo que los padres no quieren que se vea en ellos.
La historia no esperará cien años para pedir balances
y los pobres del mundo vendrán a vuestras ciudades
a saciar sus hambres.
Entonces os quiero ver, amigos del progreso.
(*) Poeta guatemalteco. Este poema forma parte de su libro La paz aún no ganada, publicado en La Habana en 1971 por la Casa de las Américas.








