>> [PDF 198 KB ] Cuatro poemas agrupados en el libro CORDOBA Agradezco a MUNDO OBRERO y a los compañeros y amigos la posibilidad que me han ofrecido de presentar mis últimos poemas agrupados bajo el título CÓRDOBA. Córdoba es la deslumbrante civilización de los Omeya, y su función de transmisión, por los musulmanes, del
Porque mi patria es hermosa como una espada en el aire y más grande ahora y aún más hermosa todavía, yo hablo y la defiendo con mi vida. No me importa lo que digan los traidores, hemos cerrado el pasado con gruesas lágrimas de acero. El cielo es nuestro, nuestro el pan de cada día,
Yo, poeta de oficio, condenada tantas veces a ser cuervo, jamás me cambiaría por la Venus de Milo: mientras reina en el Louvre y se muere de tedio y junta polvo, yo descubro el sol todos los días y entre valles, volcanes y despojos de guerra avizoro la tierra prometida. (*) Poeta nicaragüense. Premio Casa
Tal vez mañana los poetas pregunten por qué no celebramos la gracia de las muchachas. Tal vez mañana los poetas pregunten por qué nuestros poemas eran largas avenidas por donde venía la ardiente cólera. Yo respondo: por todas partes oíamos el llanto, por todas partes nos sitiaba un muro de olas negras. ¿Iba a ser
Señora de ojos vendados, que estás en los tribunales sin ver a los abogados, baja de tus pedestales. Quítate la venda y mira cuánta mentira. Actualiza la balanza y arremete con la espada, que sin tus buenos oficios no somos nada. Lávanos de sangre y tinta, resucita al inocente y haz que los muertos entierren
Los tigres, los osos, los zorros y los leones vendrán un día desnudos y furiosos a reclamar sus pieles. El lobo, por su parte, buscará a los fabulistas para ajustar las cuentas. Las estrellas serán como un sol enemigo para ciertos poetas que abusaron de ellas. Los niños verán desde muy pronto lo que los
AMÉRICA, NIÑA VIOLADA POR CARNICEROS Tierra América, enorme buque fantasma que amarra sin ruido en la soledad. Desde cualquier parte del mundo, cuando se habla a solas con las cosas, llegas con tu gran discurso salvaje, cuelas en el viento fresco de paz tu aliento vigoroso de palmeras, interceptas el silencio con un estruendo lejano
Los generales compran, interpretan y reparten la palabra y el silencio. Son rígidos y firmes como las negras alturas pavorosas. Sus mansiones ocupan dos terceras partes de sangre y una de soledad y desde allí gobiernan los hilos anudados a sensibilísimos mastines con dentaduras de oro y humana apariencia y combinan las sales enigmáticas de
Por seguir de las cosas el compás, a veces quise, en este siglo activo, pensar, luchar, vivir con lo que vivo, ser en el mundo algún tornillo más. Pero, atada al ensueño seductor, de mi instinto volví al oscuro pozo, pues, como algún insecto perezoso y voraz, yo nací para el amor. Inútil soy, pesada,
Tu placer es lento y duro, viene de lejos, retumba en las entrañas como las sordas sacudidas de un volcán dormido hace siglos bajo la tierra y sonámbulo todavía. Como las lentas evoluciones de una esfera en perpetuo e imperceptible movimiento, ruge al despertar, despide espuma, arranca a los animales de sus cuevas, arrastra un