El reto de la izquierda en un mundo en crisis

Manu Pineda: «La izquierda debe recuperar su papel transformador frente a la extrema derecha y el imperialismo»

El responsable de internacional del PCE analiza el ascenso de la ultraderecha, la guerra en Ucrania, el papel de la UE en Palestina y el futuro de las relaciones internacionales

Manu Pineda, del PCE, atribuye el avance de la extrema derecha a la debilidad ideológica de la izquierda, que ha renunciado a desafiar el capitalismo. Critica la postura militarista de algunos y la complicidad de la UE en conflictos como el de Palestina. Pineda urge a la izquierda a recuperar su compromiso por la paz…

El avance de la extrema derecha en Europa y el mundo es, para Manu Pineda, responsable de internacional del Partido Comunista de España (PCE), una consecuencia de la debilidad ideológica y la falta de valentía política de la izquierda. La entrevista realizada por Gazete Duvar deja muchas pistas sobre cuáles deben ser los futuros movimientos del espacio político de la izquierda transformadora. En su análisis, esta ha dejado un vacío al renunciar a impugnar el sistema capitalista, permitiendo que discursos reaccionarios se apropien del descontento popular. Sin embargo, Pineda insiste en que el ascenso de la extrema derecha no significa la derrota definitiva de la izquierda, sino una llamada de atención para que recupere su carácter transformador y de lucha por la mayoría social.

Desde su perspectiva, la guerra en Ucrania no es un conflicto reciente, sino el resultado de años de intervencionismo de EE.UU. y la UE, que en 2014 promovieron un golpe de Estado que permitió la llegada al poder de sectores ultranacionalistas y de extrema derecha en el país. «Llevamos tres años de una guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania, que ha cobrado un precio altísimo en vidas humanas», sostiene Pineda.

En este contexto, critica que una parte de la izquierda haya optado por aceptar la lógica militarista en lugar de denunciar el papel del imperialismo y la OTAN. «La verdadera izquierda debe recuperar su compromiso con la paz y exigir un alto el fuego inmediato», afirma, subrayando la necesidad de impulsar la diplomacia en lugar de la escalada bélica.

Sobre la postura de la Unión Europea ante el conflicto en Palestina, Pineda no duda en calificarla de «cómplice del genocidio» contra el pueblo palestino. Critica el respaldo incondicional de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al gobierno israelí y lamenta que la UE no haya tomado medidas efectivas, como la suspensión del acuerdo de asociación con Israel, para frenar la masacre en Gaza. «Se han negado a ejercer cualquier tipo de presión y han optado por legitimar las políticas genocidas de Tel Aviv», denuncia.

En Oriente Próximo, la posición de la UE sigue generando controversia. Para Pineda, el respaldo europeo al nuevo líder sirio no tiene como objetivo ampliar relaciones en la región, sino facilitar el retorno de refugiados sin garantizar condiciones seguras. Además, considera que Bruselas está respaldando a un «grupo terrorista» al apoyar a facciones que han cometido atrocidades contra minorías religiosas y mujeres. «Es una vergüenza que la UE legitime a organizaciones responsables de linchamientos y atentados en ciudades europeas», denuncia.

Ante el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Pineda alerta sobre el peligro que supone su visión «fascista y matonil» en la política internacional. «Trump desprecia las normas y el derecho internacional, y su llegada intensificará la crisis global», asegura. Sin embargo, señala que esta situación no es exclusiva del exmandatario republicano, ya que la administración Biden también ha respaldado regímenes autoritarios y ha erosionado el respeto por el derecho internacional.

Finalmente, insiste en que la relación entre la UE y EE.UU. debe cambiar de forma drástica. «La política exterior europea ha estado demasiado tiempo subordinada a los dictados de Washington», lamenta. Para él, la actitud agresiva de Trump podría servir como un punto de inflexión para que la UE adopte una posición más soberana y apueste por un mundo multilateral basado en la cooperación y el respeto a la soberanía de los pueblos.

En definitiva, el análisis de Manu Pineda es una llamada a la izquierda para que recupere su papel histórico de lucha contra la guerra, el imperialismo y la extrema derecha. «Si queremos un mundo más justo y pacífico, la izquierda debe volver a ser un referente de transformación social y no una mera gestora del sistema», concluye.