Un año más, con la llegada de la primavera, se ha celebrado el Concurso de Poesía y Relato de la Fiesta del PCA, organizado desde la Secretaría de Cultura del Área Ideológica del PCA. Un certamen pensado como lugar en el que encontrarnos, esta vez desde la palabra, la creatividad y la emoción, porque también con estas se hacen políticas y se cambia el mundo.
El año en el que este concurso celebra su cuarta edición, el tema planteado no podía ser otro que «cuarto», en todas sus acepciones: la estancia, lo que va entre el tercero y el quinto, la parte resultante de dividir algo en cuatro porciones… Y las camaradas recogieron bien el guante: en los textos recibidos se hablaba de habitaciones, de otras cuatro (y más terribles) esquinitas, de Josefina y Marcelino, de los abogados de Atocha, de cuartos y mitad de garbanzos, de fresas o de revolución…
Tras la anonimización de las propuestas por parte de la Secretaría, un jurado compuesto por dos camaradas de la UJCE (Lidia Bonora y Javi Gomáriz) y por Regina López, traductora literaria, y Víctor Hernández, politólogo y escritor, resolvió premiar los siguientes poemas y relatos, que se anunciaron el pasado 30 de marzo en la clausura de la XXV Fiesta del PCA, en Córdoba:
Poesía:
—Poema ganador ex aequo: Moaxaja de mi muerte, de José Ruiz Flores («Azahir»), del que el jurado destacó el uso eficaz de las repeticiones como poderosa herramienta para reforzar tanto el ritmo como el mensaje del poema, la potente jarcha empleada y el dominio de la métrica y las figuras retóricas.
—Poema ganador ex aequo: De recados, de Ángel Ortega Gómez («Avery Thornfield»), por la originalidad del enfoque, la solidez de la narración, la limpieza de las imágenes y la originalidad a la hora de abordar el tema.
Relato:
—Relato ganador: Homenaje al cuarto, de Francisco José López García («Honorio Civantos»), por lo impecable de su estructura y fluidez, la honda emoción que transmite y la elegancia y claridad del lenguaje empleado.
—Relato finalista: El cuarto de los tiestos, de José María Chamorro Sánchez («Ilico»): por tratarse de una historia conmovedora, de hermoso y reivindicativo planteamiento, y por constituir una gran radiografía de la historia que contienen los cuartos de sedes comunistas, un elemento muy conocido por la militancia pero al que solemos prestar poca atención.
Desde la Secretaría de Cultura queremos agradecer un año más la participación, el compromiso y la generosidad de todas las partes implicadas: a los autores, con un cariñoso tironcito de orejas, por lo difícil que lo habéis puesto este año: todas las propuestas, sin excepción, eran magníficas; al jurado, por la profundidad y rigor con que habéis diseccionado los textos; a la editorial Atrapasueños, por contribuir a la dotación material de los premios, y, cómo no, a Mundo Obrero, por darnos voz y espacio un año más y contribuir a que este certamen siga consolidándose. ¡Hasta el año que viene!







