“Ay, ríase de esto. En mi tumba, como en mi vida, no habrá grandes frases. En mi lápida solo deberá decir dos sílabas «zwi-zwi», porque es el llamado del pájaro carbonero, que imito tan bien que vienen hacia mí sin titubear”. (Extraído de “Vivo más feliz en la tormenta. Cartas a amigas y compañeras”. Selección
«Algunos no solo han mantenido, sino expresado, la funesta idea de que las mujeres no poseen la fuerza mental necesaria para la investigación científica […]. Los experimentos de la señora Foote ofrecen abundante evidencia de la capacidad de la mujer para investigar cualquier tema con originalidad y precisión». Edición de septiembre de 1856 de Scientific American
“Preguntadlo todo, como hacen los niños. ¿Por qué esto? ¿Por qué lo otro? ¿Por qué lo de más allá? En España no se dialoga porque nadie pregunta, como no sea para responderse así mismo. Todos queremos estar de vuelta, sin haber ido a ninguna parte”. Así decía Juan de Mairena, el profesor ficticio creado por
«Caballeros, el Consejo no es una casa de baños, así es que no veo por qué una mujer no puede formar parte de él».Respuesta de David Hilbert a la objeción planteada sobre si era lícito que una mujer entrara en el Consejo de la Universidad de Gotinga Del teorema matemático de nuestra protagonista se dijo,
“¿Cuánto hubieran avanzado las matemáticas en este país si María Josefa Wonenburger hubiese podido poner su talento al servicio de la ciencia española?”. Así se preguntan las dos autoras del libro sobre la vida de esta brillantísima matemática, Ana Dorotea Tarrío Tobar y María José Souto Salorio, que fue publicado a principios del 2024 y
¿Mujeres en 1968 en la Antártida? Es más, ¿mujeres mayores en la Antártida? Pues sí, hay un maravilloso hito que tuvo lugar en 1968 protagonizado por Irene María Bernasconi, María Adela Caría, Elena Dolores Martínez Fontes y Carmen Pujals, todas ellas mujeres de más de 50 años, y que cambió no solo la ciencia de
En esta ocasión no tendremos biografía al uso de una persona importante en la ciencia, bien por sus descubrimientos, bien por sus aportaciones al progreso social o cultural. Hoy traemos al que, probablemente, sea el ser vivo más conocido y estudiado del mundo, protagonista de la venganza de Moctezuma, la reina de las bacterias, el
Así se llama, Faustino Cordón, el biólogo insumiso, el libro de Ediciones El Garaje que se presentó en la Semana de la Ciencia precisamente en la Residencia de Estudiantes, un sitio que no le era ajeno a nuestro protagonista. Escrito a dos manos entre Elvira de Miguel y Elena Cordón, hija del biólogo, en esta
Melba Newell Phillips, física destacada, vivió un trayectoria marcada por su contribución al Proyecto Manhattan y su activismo por la igualdad de género y la paz. A pesar de enfrentar la caza de brujas, se convirtió en la primera mujer en presidir la Asociación Estadounidense de Profesores de Física y dejó un legado académico significativo.